29/3/06

CRAS, un nuevo síndrome que afecta al corazón y los riñones

Para contrarrestarlo, los expertos recomiendan mantener controlada la anemia

Como en un círculo vicioso en el que todos sus elementos ayudan a los demás a seguir existiendo, un nuevo síndrome se apoya en el corazón, los riñones y la sangre para desbaratar la salud.

El CRAS, así, a secas y por su nombre en inglés, o síndrome de anemia cardiorrenal, reúne a tres enfermedades: la insuficiencia renal crónica, la insuficiencia cardíaca congestiva (incapacidad del corazón de bombear sangre) y la anemia, un trío peligroso -pero sencillo de controlar- que ahora comienza a conocerse en el país.

La buena noticia es que si se mantiene a raya a uno de sus componentes, la anemia, se pueden contrarrestar los otros dos hasta llegar a reducir la medicación de los pacientes cardíacos y evitar que el mal funcionamiento de los riñones llegue a diálisis.

Sin embargo, es justamente la anemia la que no suele recibir la atención que merece en pacientes cardíacos y renales, con el riesgo que esto ocasiona. Un estudio sobre el CRAS de investigadores españoles publicado en 2005 afirma que el 64% de los pacientes con insuficiencia renal tiene insuficiencia cardíaca, y la mayoría de ellos poseen valores de hemoglobina por debajo de 12 g/dl. Es decir que 6 de cada 10 personas con insuficiencia renal tendrían este síndrome.

Es por esto por lo que el equipo del Hospital Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, insiste en que el CRAS está "infravalorado, infradiagnosticado e infratratado", según publicó la revista Archivos de Medicina.

"Muchas veces, cardiólogos y nefrólogos subestiman la importancia de la anemia en el estado general del paciente. Lo que hay que hacer es mejorar el nivel de glóbulos rojos para mejorar la calidad de vida y lograr que muchos pacientes con insuficiencia renal puedan retardar su ingreso a diálisis luego de mejorar su función cardíaca y controlar la anemia", señaló el doctor Jorge Toblli, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y presidente del Anemia Working Group Argentina, integrante del grupo mundial de expertos en anemia.

Tres disparadores

El CRAS puede ser disparado por cualquiera de las tres enfermedades que lo forman, ya que si el organismo no cuenta con suficientes glóbulos rojos en la sangre (anemia) para transportar oxígeno a los tejidos, el corazón no bombea adecuadamente (insuficiencia cardíaca) y los riñones no sólo no logran cumplir con su trabajo de filtrar la sangre y desechar las impurezas a través de la orina (insuficiencia renal), sino que tampoco pueden producir la hormona (eritropoyetina) responsable de estimular a la médula ósea para producir glóbulos rojos. Y así empieza de nuevo el ciclo...

"La anemia de la insuficiencia renal se produce porque en la medida en que progresa, disminuye la cantidad de eritropoyetina disponible porque no hay células sanas capaces de producirla -señaló el doctor Alfredo Casaliba, presidente de la Asociación Regional de Diálisis y Trasplantes Renales de Capital Federal y Buenos Aires-. La insuficiencia renal moderada a severa siempre conlleva anemia."

Para Casaliba, el principal problema es que la importancia de la anemia ha quedado relegada tan sólo porque se considera normal que los pacientes con problema renales y cardíacos la tengan.

Dijo Toblli, que preside el I Congreso de Anemia del Cono Sur, donde hoy el CRAS se presenta localmente (informes, en el (011) 4787-9152): "Gran cantidad de pacientes con insuficiencia cardíaca tiene una proporción de sangre formada por glóbulos rojos [hematocritos] por debajo de lo normal y altos niveles de creatinina, que es un indicador de enfermedad renal. Esto indica que estamos frente al CRAS".

Síntomas de alerta

Entre los síntomas que debe alertar sobre la posible presencia del CRAS en pacientes con insuficiencia renal o cardíaca están la fatiga, la falta de aire, la incapacidad para concentrarse, la necesidad repentina de dormir con más de una almohada porque se agitan a la noche, la hinchazón de las piernas o la tos nocturna, entre otros.

En la Argentina, unas 400.000 personas sufren insuficiencia cardíaca, y a partir de los 40 años hay un 20% de probabilidad de desarrollarla; alrededor del 50% de la población tiene algún grado de anemia, según un estudio de la Fundación Argentina contra la Anemia, y dos tercios de los pacientes con insuficiencia renal muere por problemas cardíacos.

"El 35% de los pacientes renales que llegan a diálisis tienen o han tenido insuficiencia cardíaca y la anemia parece contribuir bastante con la enfermedad cardíaca", dijo el doctor Felipe Inserra, director de los Programas de Prevención Renal de Fresenius Medical Care Argentina.

Un equipo dirigido por Toblli en el Laboratorio de Medicina Experimental del Hospital Alemán, acaba de finalizar el primer estudio que logró reproducir cómo progresa el CRAS: en ratas con insuficiencia renal, la anemia y la insuficiencia cardíaca tardaron tan sólo seis meses en aparecer.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION



Link corto: http://www.lanacion.com.ar/792161

Gracias Miguel H. por este aporte!!

25/3/06

El mercado de la hipertensión arterial pulmonar, cada vez más competitivo *

 
El mercado de la hipertensión arterial pulmonar, cada vez más competitivo

Al menos cuatro productos para una patología muy rara, complicada y fatal


Ayer, la Food and Drug Administration decidió entregarle una carta de aprobación a Encysive Pharmaceuticals por su droga contra la hipertensión arterial pulomonar Thelin. La noticia, que en rigor no fue del todo buena para esa compañía, sí benefició a la actual lider del mercado, la biotecnológica Actelion, desarrollador de medicamento para es enfermedad conocido como Tracleer. Pfizer, con una variante del Viagra es otro de los competidores.


La hipertensión arterial pulmonar es una muy extraña patología vascular en donde se ve afectada la arteria pulmonar (encargada de llevar sangre desde el ventrículo derecho del corazón hasta las pequeñas arterias pulmonares), donde la presión provoca un endurecimiento de estos vasos, disminuyendo el flujo sanguíneo y provocando falta de oxígeno que deriva en fatiga y hasta la muerte de los pacientes. Y, en otros casos, lleva a transplantes de corazón y pulmones.

En la actualidad, el mercado se encuentra dominado por la biotecnológica Suiza Actelion, cuyo principal fármaco es Tracleer, líder del mercado y que por estos días enfrenta una seria competencia de parte de Pfizer con Revatio, una droga cuya sustancia madre es la misma que Viagra. Este fármaco recibió en noviembre del año pasado el estatus de droga huérfana en la Unión Europea. En los Estados Unidos, el fármaco de Pfizer logró su aprobación en junio del 2005.

No obstante, otros jugadores intentan ingresar al mercado. Por caso se sabe que Myogen está desarrollando un fármaco denominado Ambrisentan y hasta que finalmente fue semi-aprobado ayer, Encysive Pharmaceuticals era otro de los candidatos con Thelin. La droga recibió ayer una carta de aprobación, es decir, un certificado en el que se asegura que el producto está listo para comercializar pero aún le faltan testeos para lograr el visto bueno definitivo.

Encyse es una biotecnológica de Houston, Texas y la noticia no fue bien tomada por los analistas quienes consideran que el medicamento tardará muchos meses en lograr la aprobación. Por lo pronto, beneficiaron en sus informes a los productos actualmente en el mercado.

El rubro de la hipertensión arterial pulmonar cada vez es más competitivo y se espera, en los próximos cinco años el arribo de otros competidores.


Saludos afectuosos

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

20/3/06

Los péptidos lácteos bajan un 15% el riesgo vascular

El consumo de leche fermentada que contiene ciertos péptidos lácteos reduce la presión arterial sistólica (PAS) entre 2 y 7 mmHg y la diastólica (PAD) entre 1 y 4 mmHg, según una revisión de ensayos clínicos que se presentó la semana pasada en al XI Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hipertensión y la Liga Española para la Lucha de la Hipertensión Arterial (SEH-Lelha). Cuanto más alta es la presión arterial basal, mayor es la reducción que se produce gracias al consumo de este tipo de leche", señaló Jesús Honorato, director del Servicio de Farmacología Clínica de la Clínica Universitaria de Navarra, en Pamplona.

"Diversos estudios desarrollados tanto en modelos experimentales como en humanos han puesto de manifiesto que el consumo diario y a dosis normales de este tipo de leche fermentada consigue reducir el riesgo cardiovascular hasta un 15 por ciento", añadió este experto. "El porqué de este descenso se explica porque los péptidos tienen capacidad de inhibición de la enzima convertidora de la angiotensina; en cierto modo actúan como los fármacos IECA.

Eso sí, "el efecto que producen estos medicamentos sobre la hipertensión arterial es mucho más potente que el de la leche con péptidos lácteos", puntualizó Honorato.

Los prometedores resultados sobre los efectos de estos nutrientes en la población europea se acentúan en Japón. "Curiosamente allí los efectos son mayores", comentó el farmacólogo. Los ensayos demuestran una reducción de la presión arterial más significativa con las mismas dosis de leche o incluso, con menores, algo que quizá podría deberse a los condicionantes de la raza, la dieta o la genética.



Saludos Cordiales


Dr. José Manuel Ferrer Guerra

19/3/06

Aspirina se basta en solitario como protección frente al infarto

Las conclusiones del estudio CHARISMA han resultado toda una sorpresa. La megainvestigación que pretendía probar que añadir a la aspirina otro antiagregante plaquetario más moderno y con distinto mecanismo de acción, el clopidogrel, podía evitar más accidentes cardiovasculares que la pastilla centenaria por sí sola ha sido una decepción para muchos.

Este estudio internacional, realizado en más de 15.000 pacientes y financiado por las compañías farmacéuticas Sanofi-Aventis y Bristol-Myers Squibb, que comercializan clopidogrel, no ha podido demostrar la superioridad de la combinación para prevenir los episodios circulatorios que la aspirina no puede evitar en solitario en pacientes con enfermedad cardiovascular estable o con múltiples factores de riesgo. Pero, además, incluir clopidogrel aumentó el riesgo de hemorragia moderada o severa entre los participantes en el ensayo.

Durante 28 meses, un conjunto de expertos estudió la eficacia de estos dos tratamientos en pacientes procedentes de 32 países distintos, España entre ellos. Sus resultados se han presentado en las sesiones científicas de la última reunión del Colegio Americano de Cardiología (ACC, sus siglas en inglés), celebrada en Atlanta (EEUU) esta semana y han sido publicados en la revista 'The New England Journal of Medicine'.


SORPRESA

Entre las personas incluidas en el CHARISMA, 12.000 padecían ya enfermedad cardiovascular (sintomáticos) y 3.000 todavía no la sufrían (asintomáticos) pero sí presentaban algunos factores de riesgo (diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión...). Su edad media rondaba los 64 años. Una parte recibió aspirina a dosis bajas (entre 75 y 120 mg diarios) y clopidogrel (75 mg diarios); al resto se le administró la misma cantidad del fármaco centenario pero combinado con un placebo (sustancia inactiva).

La doble terapia antiplaquetaria no fue significativamente más efectiva que la aspirina sola a la hora de reducir la tasa de infartos de miocardio, ictus o muerte por causa cardiovascular. Y entre los que la usaron aumentó el riesgo de hemorragia, sobre todo en el grupo de los asintomáticos. «Se previnieron un total de 94 episodios isquémicos con clopidogrel a costa de 93 casos de sangrado moderado o severo», apuntaron en la reunión del ACC los investigadores. En este sentido, concluyeron: «Nuestros hallazgos no apoyan la utilización de la doble terapia antiplaquetaria entre la población general estudiada».

A pesar de ello, tanto los autores del ensayo como las compañías farmacéuticas promotoras del mismo, destacaron que el clopidogrel sí puede resultar beneficioso en ciertos subgrupos de pacientes. Deepak L. Bhatt, responsable del Centro de Coordinación Cardiovascular de la Clínica Cleveland (EEUU) y uno de los firmantes principales del trabajo, incidió en que, a pesar de no haber cumplido con el objetivo principal de la investigación, ésta ha demostrado que el tratamiento combinado actúa de dos formas diferentes en función de las características del enfermo.

Así, señaló que la asociación de ambos fármacos puede ser eficaz en los pacientes sintomáticos, con antecedentes cardiovasculares, mientras que no sería aconsejable si sólo hay factores de riesgo. En este caso, la doble terapia se asoció a un aumento del 20% en la tasa de episodios cardiovasculares. Bhatt se mostró partidario de que los cardiólogos individualicen el tratamiento, según las características de sus enfermos.

Por el contrario, el editorial que acompaña al estudio en el 'New England', señala que el análisis de los subgrupos puede conducir a «jugar con el azar» y generar «confusiones incontrolables». Aconseja no utilizar la combinación ni en los pacientes con enfermedad estable


Saludos Cordiales


Dr. José Manuel Ferrer Guerra

Las células madre pueden acelerar la recuperación del corazón infartado *

Las células madre pueden acelerar la recuperación del corazón infartado

Uno de los principales descubrimientos derivados de las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años ha sido la demostración de las diversas funciones de las células madre en el tratamiento de enfermedades potencialmente incurables hasta el momento.

Las células madre son células pluripotenciales, es decir que tienen la capacidad de diferenciarse y evolucionar hacia cualquier tipo de célula más especializada.

De esta forma, y aunque queda mucho trabajo por hacer, las células madre podrían ser implantadas en aquellos órganos que presentasen una disfunción. Un grupo de investigadores ha publicado un trabajo en la revista The Lancet que demuestra el papel beneficioso de las células madre en el tratamiento de los pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio y quedan con un corazón débil.

Beneficios probados


El estudio ha incluido a sesenta y seis pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio con una recuperación satisfactoria. Todos los pacientes han recibido el tratamiento convencional, incluyendo fármacos que impiden la coagulación de la sangre, fármacos que disminuyen los niveles de colesterol y fármacos que mantienen el adecuado control de la tensión arterial.

Además uno de los grupos de estudio fue sometido a la infusión de tejido de médula ósea del propio paciente, que contiene células madres, en la arteria que ha origina el infarto agudo de miocardio.

Esta técnica permite acelerar la regeneración del miocardio dañado y disminuir el tiempo de recuperación del corazón. Los resultados del trabajo han demostrado que la recuperación del tejido cardíaco es más rápida en el grupo de pacientes sometidos a esta novedosa técnica que en el grupo de pacientes sometidos a tratamiento convencional.

Más estudios


Sin embargo, las diferencias observadas no han sido estadísticamente significativas. Aunque los resultados obtenidos son prometedores, por el momento no es posible aplicar el tratamiento de manera generalizada, requiriéndose estudios poblaciones que verifiquen la eficacia de las células madre en la recuperación del miocardio enfermo tras sufrir un infarto agudo de miocardio.

Los estudios experimentales realizados en animales han demostrado las innumerables ventajas y beneficios derivados de este tratamiento, hecho que anima a los investigadores a continuar su ardua labor.

18/3/06

ESTUDIO 'WISE' Un problema coronario común en las mujeres pasa inadvertido *

ESTUDIO 'WISE' Un problema coronario común en las mujeres pasa inadvertido

Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos revela que las mujeres son más propensas a padecer un tipo de cardiopatía isquémica que pasa desapercibida en las pruebas diagnósticas y que aumenta notablemente el riesgo de sufrir un infarto.

Esta enfermedad, denominada síndrome coronario microvascular, se caracteriza por el bloqueo de pequeñas arterias del corazón producido por la acumulación de placas de ateroma en las paredes arteriales. Estos tapones restringen la llegada de sangre —y por tanto de oxígeno- al músculo cardiaco por lo que su función se ve comprometida.

Las mujeres que padecen esta cardiopatía —unos tres millones en EEUU según el estudio- presentan síntomas como angina (dolor de pecho), sofocos o mareos, pero la mayor parte de ellas no presentan ninguna obstrucción arterial visible al ser examinadas mediante angiografía.

Las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de muerte en occidente y la mitad de estas muertes son de mujeres, a pesar de que tradicionalmente se ha creído que el riesgo es mayor para los hombres.

El estudio 'Women’s Ischemia Syndrome Evaluation' (Wise) comenzó en 1996 e incluye a 936 con una media de edad de 58 años. A pesar de los síntomas, sólo un tercio de las participantes tenían obstrucciones visibles en sus arterias.

Los datos del 'Wise' revelan que, aunque silente, la enfermedad coronaria afecta a mujeres y hombres por igual y que el riesgo de ellas es mayor debido a que la falta de evidencias clínicas hace que los especialistas no les prescriban tratamiento alguno.

Diferencias según el sexo
El estudio, publicado en las revistas 'Journal of the American Collage of Cardiology' y 'Circulation', explora además las diferencias que existen entre ambos sexos en lo que a la cardiopatía isquémica se refiere.

Las mujeres con algún tipo de enfermedad cardiaca suelen estar más graves que los hombres en el momento del diagnóstico y tienen síntomas más severos cuando el corazón les falla. Además, la cirugía de by-pass tiene peores resultados cuando se realiza en mujeres.

Los síntomas que anuncian un infarto también varían. Mientras que los hombres refieren normalmente un dolor torácico opresivo, las mujeres se sienten mareadas, con disnea —falta de aliento- y sofocadas.

Pacientes sin diagnosticar
El problema es que cuando una mujer se presenta con estos síntomas en el hospital y se le realizan las pruebas pertinentes —normalmente una angiografía- rara vez se detectan obstrucciones arteriales ya que éstas se producen en los vasos más pequeños (de ahí la denominación de microvascular) y las pacientes son enviadas a casa sin tratamiento alguno.

"El mensaje que deben recibir las mujeres es, que si tienen síntomas no deben pensar que por ser mujeres son inmunes a los problemas cardíacos", señaló en The New York Times el doctor George Sopko miembro del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos.

El hecho de que la sintomatología sea similar a la que se puede presentar en la menopausia tampoco ayuda, sobre todo si se tiene en cuenta que el riesgo se sufrir una enfermedad cardiaca es mayor tras el climaterio por lo que la confusión puede surgir fácilmente.

La FDA revisa de forma prioritaria una nueva indicación para Plavix en el infarto de miocardio en fase aguda *

La FDA revisa de forma prioritaria una nueva indicación para Plavix en el infarto de miocardio en fase aguda

Sanofi-Aventis y Bristol-Myers Squibb han anunciado que las autoridades sanitarias americanas, la Food and Drug Administration (FDA), ha aceptado para revisión prioritaria la solicitud de una nueva indicación del antiagregante plaquetario Plavix (clopidogrel) en el infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IMEST). Esta forma de infarto de miocardio se caracteriza por una obstrucción arterial completa y lo suficientemente prolongada como para provocar lesiones en el músculo cardíaco. Esta obstrucción es el resultado de la formación de un coágulo en las arterias, proceso conocido con el nombre de aterotrombosis. En el mundo el número de infartos de miocardio asciende aproximadamente a diez millones anuales. Sólo en Estados Unidos, se calcula en 500.000 el número de infartos de miocardio con elevación del segmento ST anuales, y este tipo de infarto representa la tercera parte de la totalidad de los infartos contabilizados en aquel Pais.

La FDA revisa de forma prioritaria un dossier para una nueva indicación o nuevo producto, sólo cuando supone un avance considerable en comparación con los tratamientos o productos comercializados hasta el momento. Sanofi-Aventis y Bristol-Myers Squibb han presentado también una solicitud para la misma indicación ante la Agencia Europea del Medicamento (EMEA).

Esta solicitud de nueva indicación presentada ante la FDA se basa en los resultados de dos ensayos clínicos recientemente finalizados en los que los pacientes que presentaban un infarto de miocardio con elevación del segmento ST fueron tratados con Plavix (clopidogrel) añadido a un tratamiento convencional. En el ensayo COMMIT/CCS-2 (ClOpidogrel and Metoprolol in Myocardial Infarction Trial), la duración del seguimiento de los pacientes fue de 30 días. En el ensayo CLARITY – TIMI 28 (CLopidogrel as Adjunctive ReperfusIon TherapY - Thrombolysis In Myocardial Infarction Study 28) fue de 28 días. Estos dos estudios fueron presentados en el 54 Congreso de la American College of Cardiology, en marzo de 2005 y publicados respectivamente en 'The Lancet' (COMMIT/CCS-2) y en el 'New England Journal of Medicine' (CLARITY – TIMI 28).

Citicolina posibilidad farmacéutica para infarto cerebrovascular *


Citicolina posibilidad farmacéutica para infarto cerebrovascular

Ante las múltiples posibilidades de sufrir una enfermedad cerebro vascular, los neuroprotectores se erigen como una extraordinaria posibilidad farmacéutica.



Así, por ejemplo, se encuentra en el mercado el principio activo Citicolina, cuyo aval como tratamiento para estas patologías vienen dados por estudios realizados en diversas partes del mundo.



Este fármaco, está destinado a tener el rol de precursor en el área de los neuroprotectores, y como todo precursor le toca el camino más difícil, el de convencer de su verdad a los grandes auditorios.

Sin embargo, hoy por hoy se tienen ya mecanismos de acción de Citicolina conocidos y que dan cuenta de su eficacia:



§ Protege y restaura la membrana neuronal, evitando alteraciones en las funciones de la membrana como es mantener el equilibrio electrolítico dentro de la neurona, acelerando la reabsorción del edema y reduciendo el volumen del infarto cerebral y favoreciendo la recuperación neurológica del paciente.

§ Existen más de 100 pacientes diariamente tratados con Citicolina. El principio activo está presente en España, Portugal, Brasil, Colombia, México, Perú, Chile, Argentina, países asiáticos, África, entre otros.

§ Citicolina está incluida en numerosos protocolos de actuación en Ictus.

§ Citicolina oral administrada en las primeras 24 horas del ictus isquémico moderado a grave podría aumentar la probabilidad de recuperación completa a los tres meses.

§ Tiene un compromiso permanente con la investigación, Hoy está en marcha el estudio ICTUS (Internacional Citicoline Trial acUte Stroke) que comenzará a principio del 2006, en el que aspiran obtener mas de 1.600 pacientes en los centros de España y Portugal que demostrará contundentemente los beneficios de Citicolina en el paciente con un Infarto Cerebral.



El hallazgo de una ventana terapéutica amplia (24-48 horas) supone una ventaja frente los trombolíticos, que deben administrarse dentro de las primeras tres a seis horas. En nueve ensayos controlados realizados en pacientes con secuelas de enfermedad cerebro vascular se apreciaron diversos grados de mejoría neurológica. Con los datos disponibles es posible afirmar que Citicolina es un fármaco seguro y eficaz, si bien se siguen realizando ensayos clínicos con amplias poblaciones de pacientes y en los cuales se evalúa no solo el cuadro neurológico sino también el área infartada, para corroborar su eficacia.



Debido a estas características se postula que posee propiedades neuroprotectoras, por lo que se ha evaluado en las enfermedades cerebro vasculares y en otras enfermedades neurológicas como la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, las discinesias y los traumatismos craneoencefálicos. En Europa y Japón es un fármaco ampliamente utilizado desde hace años en pacientes con ictus o traumatismos craneoencefálicos. Actualmente, en Estados Unidos se considera un fármaco en investigación, pues se están realizando allí nuevos estudios con amplias poblaciones de pacientes, para evaluar los efectos neurológicos y sobre el tamaño del infarto cerebral de Citicolina.



Importante saber:

Mientras más rápido sea atendido por un médico el paciente que sufre de un evento cerebro vascular, más posibilidades tiene de salvar su vida y tener una mejor recuperación posterior al evento.

Si una persona de su entorno presenta síntomas que puedan hacer sospechar que sufre un evento cerebro vascular, pídale que:

1. Trate de sonreír

2. Trate de levantar los dos brazos

3. Trate de decir una frase simple

Si el paciente no puede hacer alguna o ninguna de las tres cosas, por favor, trasládelo a un centro asistencial de atención de emergencias a la brevedad. Mientras más rápido sea evaluado por un médico, más probabilidades tiene de salvar la vida.

13/3/06

Síndrome X coronario *

Síndrome X coronario

El identikit típico es: mujer, de 40 a 60 años, sin antecedentes de enfermedades cardíacas ni necesariamente factores de riesgo, como tabaquismo, obesidad o hipertensión. Llega a un servicio de emergencia con fuerte dolor de pecho y sensación de opresión, que, algunas veces, se acompaña de dificultades para respirar y palpitaciones.

¿Un infarto? ¿Ataque de pánico? “No siempre –explica el doctor Enrique Pablo Gurfinkel, jefe de la Unidad Coronaria de la Fundación Favaloro–. Estos síntomas también pueden ser indicadores de un cuadro llamado síndrome X coronario, que desconcierta a los pacientes y a los médicos. Efectivamente, hay falta de circulación en una parte del corazón y por eso el músculo cardíaco duele. Pero eso no está causado por una obstrucción coronaria, sino por una contracción de los vasos sanguíneos que deben irrigar, íntimamente, el corazón.”

El cardiólogo aclara que el cuadro no suele estar bien diagnosticado, y entonces la paciente comienza un periplo que puede durar años.

“El electrocardiograma muestra alteraciones que hacen pensar en una obstrucción coronaria, y esto, sumado al dolor, hace que el médico indique un cateterismo -dice Gurfinkel-. Pero este examen, que permite ver las arterias coronarias a través de una angiografía, da normal. Entonces se descarta el riesgo de infarto, pero es posible que se confunda con un ataque de pánico. Se le dice al paciente que no tiene nada físico, que lo suyo es estrés o tensión y se le recetan ansiolíticos o tranquilizantes: en el 90% de los casos llegan medicados con estos fármacos, cuando sí tienen una alteración coronaria, aunque no la típica obstrucción producida por la acumulación de grasa o ateroma."

Gurfinkel aclara que este síndrome no es causa de infarto ni de muerte y que tiene una altísima sobrevida. Sin embargo, y pese a ser una enfermedad benigna, existen personas a quienes antes de llegar a un diagnóstico apropiado se les han realizado hasta seis cateterismos. "Hay un doble mecanismo -dice-: el paciente está angustiado y el médico «entra» en esa misma angustia y repite una y otra vez el cateterismo. Así, hasta el 20% de angiografías muestran un corazón sin obstrucción coronaria."

El examen cardíaco por cámara gamma mejora las posibilidades de diagnóstico. "En el síndrome X coronario -afirma Gurfinkel- la cámara gamma mostrará isquemia: el músculo cardíaco está sufriendo por la falta de llegada de suficiente sangre y oxígeno. Eso, sumado al dolor de pecho y a un electrocardiograma con ciertas alteraciones eléctricas, puede arrojar luz sobre el cuadro, especialmente cuando se cuenta con un cateterismo normal."

Enrique Gurfinkel explica que en el 90% de los casos las causas que motivan cualquier forma de presentación clínica de enfermedad coronaria (infarto, angina inestable, muerte súbita) obedecen a la aterosclerosis. "Pero un 10% de los problemas coronarios -dice el cardiólogo- no está causado por la formación de placas de grasa en las arterias. Hay distintas causas no ateromatosas que pueden obstruir las arterias coronarias. Una de ellas es el consumo asociado de anticonceptivos orales y tabaco; otra, la tendencia de algunos organismos a formar trombos (o coágulos) por la presencia de anticuerpos que agreden el propio sistema de coagulación. También existe riesgo de patología coronaria de origen no aterosclerótico entre los consumidores de drogas vasoconstrictoras, como por ejemplo la cocaína. Y otro motivo que explica esta clase de coronariopatía es, justamente, el síndrome X coronario."

Cuando duele el corazón

En cuanto al origen, el cardiólogo reconoce que no hay pistas firmes. "Los mecanismos de constricción arteriales en este caso son de causas inciertas", dice Gurfinkel.

¿Por qué duele el corazón? "Porque a medida que las arterias coronarias se van introduciendo dentro del músculo cardíaco se angostan -afirma el especialista de la Fundación Favaloro-. Su diámetro es cada vez más milimétrico y sin embargo deben llevar sangre y oxígeno hasta cada una de las fibras que constituyen el músculo cardíaco. En el síndrome X coronario son estas arteriolas las que sufren la constricción: tan delgadas que por eso no se registra la disminución de su luz en la angiografía y, en cambio, la cámara gamma sí permite observar que el músculo cardíaco, en determinadas zonas, no está bien alimentado. El dolor está causado porque en el sitio de la contracción arterial se libera una sustancia llamada adenosina, mediadora del dolor. "

En cuanto a los tratamientos, Enrique Gurfinkel admite que todavía no hay terapéuticas ciento por ciento efectivas. "Una preocupación es reducir el dolor -afirma-, y para eso utilizamos drogas como la teofilina, que es bloqueante natural de la adenosina. También algunos fármacos para disminuir la demanda de consumo de oxígeno del corazón, como los beta bloqueantes o los antagonistas cálcicos, para que el músculo trabaje más relajado y no haya daños a largo plazo. Y en ciertos casos pueden usarse antidepresivos que mejoran el umbral de percepción de dolor. Pero faltan drogas especiales para relajar los microvasos que son los que se contraen en este síndrome."

¿Por qué ocurre más entre mujeres de 40 a 60 años? "Tampoco está claro -dice el cardiólogo-. Y dado que sucede en esta franja de edad, en que son tan frecuentes las alteraciones hormonales, se probaron estrógenos, pero sin resultados alentadores. Suele ocurrir en mujeres en la plenitud de sus vidas, al comando de personal en sus trabajos, que un día comienzan a sentirse mal. Una vez que se experimenta el dolor comienzan el miedo, la visita a la sala de emergencia, las internaciones, los cateterismos. Es este circuito el que la intervención médica apropiada y precoz debe evitar."

8/3/06

Potasio, magnesio y calcio contra la hipertensión *


Potasio, magnesio y calcio contra la hipertensión

Hasta ahora ha fracasado la estrategia de bajar el consumo de sal para atajar el problema de la hipertensión en la población. Por este motivo, un grupo de investigadores finlandeses ha planteado otra alternativa, que consiste en aumentar el consumo de calcio, magnesio y potasio. Según los expertos, la dieta natural es la que aporta cifras de estos minerales más similares a las recomendadas, en detrimento de los productos precocinados y procesados.

Que el consumo medio de sodio en los países industrializados supera con creces las cantidades diarias recomendables no es una novedad. Hasta 3.000 y 4.500 miligramos diarios es el consumo medio de sodio en muchos países, entre 2 y 3 veces más que la cantidad diaria de referencia, que se ha establecido en 1.500 miligramos, y por encima de los 2.500 miligramos que se ha establecido recientemente como la cantidad máxima diaria que se puede ingerir sin que suponga riesgos importantes para la salud.
Se cree desde hace tiempo que el consumo elevado de sal es una de las causas del aumento en la presión sanguínea y de trastornos cardiovasculares asociados. Si llegar a disminuir de forma sustancial el consumo de sal es irrealizable, quizás la forma más viable de atajar el problema sea otra: aumentar el consumo de calcio, magnesio y potasio. Esto es lo que sugieren un grupo de investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia) en un articulo publicado en el último número de Journal of Human hipertensión.

Una dieta alejada de la natural

El problema está en la dieta moderna, a la que se han incorporado numerosos alimentos precocinados y procesados. Hasta un 80% del sodio que se ingiere proviene, de hecho, de esos alimentos procesados. Las empresas fabricantes de esos productos, dicen los autores, no han sido capaces de disminuir el contenido de sodio en los alimentos.

Los fabricantes son reacios a dar ese paso por miedo a ver una disminución en sus ventas. Los consumidores se han acostumbrado a una cantidad determinada de sal y productos con menos sal podrían resultar menos apetecibles. Hay más razones. Los iones de sodio que contiene la sal son buenos para aglutinar el alimento con agua y añaden beneficios estructurales en muchos productos.

Los autores recuerdan que otro de los argumentos que manejan las empresas para justificar su reticencia a disminuir el sodio en los productos es que esta disminución no tiene efectos sustanciales sobre la población hipertensa y menos sobre la población en general. Sin embargo, advierten, éstas no son las auténticas razones por las que se ha fracasado en la reducción de sodio en los alimentos. Las auténticas razones son las mencionadas antes, la poca aceptación comercial que tendrían los productos. Por eso, los autores proponen como una de las estrategias más fáciles incorporar calcio, potasio y magnesio a los alimentos procesados, acompañado de un modesto descenso en el sodio.

El aumento de la presión sanguínea, argumentan los investigadores, es uno de los mecanismos más eficaces que tiene el metabolismo humano para desprenderse del sodio sobrante. Al aumentar la presión sanguínea, se aumenta la excreción renal a través de la cual se expulsa el sodio sobrante. El mecanismo también funciona a la inversa: cuando hay una cantidad muy baja de sodio debido a problemas gastrointestinales, a una excesiva sudoración o a pérdida de sangre, el cuerpo humano disminuye la presión sanguínea para preservar el sodio que queda.

Curiosamente, un incremento en el consumo de potasio, magnesio y calcio puede mejorar este mecanismo y ayuda, de hecho, a excretar el sodio sobrante. Otro argumento a favor de ese incremento es que el consumo medio de calcio, potasio y magnesio en los países industrializados está por debajo del que se cree adecuado. Para hallar el equilibrio entre una cantidad y otra de los diferentes minerales, los investigadores se han fijado en la dieta natural.

Una dieta, un programa genético

Hay un tipo de dieta para la cual cada ser vivo está genéticamente programado. Por ejemplo, «el león está programado para comer sólo alimento animal, es decir, carne, mientras que el antílope está programado genéticamente para comer sólo plantas», explica el equipo finlandés. Se asume que el metabolismo humano y su programa genético, que no ha cambiado en 100.000 años, debe estar ajustado para una variedad de alimentos naturales y un cambio en la dieta hacia alimentos procesados que no contienen o que alteran los niveles de componentes presentes en la dieta natural tiene que tener consecuencias en el desarrollo de patologías.

La dieta moderna provee una cantidad aproximada de 3.000 miligramos de sodio, 1.750 miligramos de potasio, 440 miligramos de calcio y 180 de magnesio, las últimas tres muy por debajo de las recomendadas: 4.700 miligramos recomendados para el potasio, 1.000-1.300 miligramos para el calcio y 800 para el magnesio. Por su parte, la dieta natural aporta cifras más similares a las recomendadas: por término medio, 500 miligramos de sodio (frente a los 1.500 miligramos recomendados), 7.400 de potasio, 1.100 de calcio y 800 de magnesio.

Otras razones que apoyarían la idea son, por ejemplo, los beneficios de un incremento en el consumo de potasio, que protegerían contra el ictus y otros trastornos cardiovasculares. También se cree que el potasio mejora la tolerancia a la glucosa. El calcio, por su parte, ayudaría en la prevención de la osteoporosis mientras que el magnesio protegería contra la isquemia cardiaca. Por otra parte, se cree que un incremento conjunto de calcio y magnesio puede potenciar los efectos beneficiosos de los esteroles vegetales y disminuir el colesterol.

La incorporación de potasio, magnesio y calcio en alimentos funcionales es un reto para las empresas pero también una oportunidad de negocio y de mejorar sus productos, aseguran los autores. Sería de lejos una de las formas más fáciles de elevar el consumo de estos minerales en la población. De cualquier forma, los autores también proponen el reemplazo de productos procesados por productos naturales y una dieta más natural, por ejemplo la conocida como dieta DASH (acrónimo de Dietary Approaches to Stop Hypertension), rica en fruta, vegetales y alimentos bajos en grasa que ha demostrado ser efectiva contra la hipertensión.

UNA HISTORIA DE CONTROVERSIA

Actualmente, hay acuerdo general en que se consume demasiada sal y diferentes organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Comité Científico Asesor en Nutrición (SACN) se han propuesto como meta conseguir que la población general reduzca su consumo de sal.
Sin embargo, hace ya más de 30 años que se defiende la disminución de sal como una de las armas para evitar la hipertensión y los trastornos vasculares asociados, un debate no exento de controversia. Si por un lado se realizaban estudios que pretendían demostrar que una disminución de sal podía disminuir la tensión, por otro lado estaban los trabajos que refutaban los primeros mostrando que la evidencia no era tal ni tan evidente.

Gran parte de los argumentos que daban los contrarios era, recuerdan los autores del estudio finlandés, los que manejan las empresas para justificar su reticencia a disminuir el sodio en los productos y es que esa disminución no tiene efectos sustanciales sobre la población hipertensa, que obtiene mejores resultados con un tratamiento farmacológico, y mucho menos sobre la población en general con tensión normal, para la cual una disminución del sodio no tendría beneficios. Por lo menos a corto plazo. Las autoridades sanitarias, sin embargo, defienden que una disminución de la tensión sobre la población en general puede tener efectos a largo plazo.