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18/10/17

Tras un infarto, el corazón ya no resiste el ejercicio [18-10-17]


Tras un infarto, el corazón ya no resiste el ejercicio

Un estudio en EU indica que los pacientes cardiacos no deben realizar actividad física excesiva.

Los científicos y los médicos tienen abundantes razones epidemiológicas para recomendar una actividad física regular, pero según un estudio que publicó este martes la revista Mayo Clinic Proceedings, el ejercicio excesivo puede ser peligroso para quienes han sobrevivido ya a un ataque cardiaco.

El estudio se publicó junto con otro que analiza el efecto del ejercicio sobre la salud y la longevidad, y un tercero, según el cual, los atletas de élite viven más que la población en general.

Las Recomendaciones de Actividad Física para los estadounidenses indican que el ejercicio regular, como la caminata rápida y la carrera, contribuye al manejo y a la rehabilitación de los enfermos cardiacos y reduce la mortalidad a causa de otras enfermedades como la hipertensión, el infarto y la diabetes tipo 2.

La recomendación general apunta a unos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o unos 75 minutos de ejercicio vigoroso.


La misma energía

El equipo encabezado por Paul Williams, de la División de Ciencias de la Vida en la Clínica Mayo (EU), estudió la relación entre el ejercicio y las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares entre unos 2,400 sobrevivientes de ataques cardiacos que estaban físicamente activos.

La investigación confirmó los informes anteriores, según los cuales, los beneficios cardiovasculares de la caminata y la carrera son equivalentes, en tanto el gasto de energía sea el mismo, aunque la persona que camina tendrá que hacerlo por el doble de tiempo que la que corre para quemar la misma cantidad de calorías.

La investigación encontró una disminución de hasta el 65 por ciento en el número de muertes por episodios cardiovasculares entre los pacientes que corrían menos de 50 kilómetros o caminaban menos de 75 kilómetros por semana.


Más riesgos

Más allá de esos puntos, sin embargo, gran parte del beneficio del ejercicio se pierde.

"Estos análisis nos proporcionan los primeros datos, hasta donde sabemos, que demuestran en los humanos un incremento significativo del riesgo cardiovascular con los niveles más altos de ejercicio", explicaron los autores.

Los resultados indican que los beneficios de correr o caminar no se acrecientan indefinidamente y que, por encima de ciertos niveles, como unos 50 kilómetros de trote por semana, hay un incremento significativo de los riesgos.

7/12/16

Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón [7-12-16]


Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón

A partir de los 45 años se recomienda consultar a un cardiólogo antes de empezar a hacer ejercicio

La fiebre por el «running» y la tendencia a practicar cada vez más deporte han hecho que aparezcan algunos problemas de salud, sobre todo en lo relativo al corazón, que se pueden evitar si se toman las medidas necesarias. La ecocardiografía es una herramienta indispensable para conocer el estado en que se encuentra el corazón de la persona que realiza de forma continua deporte. Se sabe que el ejercicio físico es bueno para la salud, pero éste tiene que ser en su justa medida, ya que diferentes estudios han puesto de manifiesto que el ejercicio incontrolado favorece la aparición de arritmias.

Miguel Ángel García-Fernández, director de la 29 Reunión Anual de Imagen Cardiaca, que acaba de celebrarse en Madrid, y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, considera que hacer actividad física tres veces por semana en sesiones de unos 20 minutos a una intensidad intensa o 30 minutos cinco veces por semana de una actividad más ligera es más que suficiente para mantener un buen estado de salud.

La muerte súbita es la patología más temida por los deportistas. Para la doctora Araceli Boraita, directora del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes, «las técnicas de imagen cardiaca detectan las dos patologías que favorecen la muerte súbita: la miocardiopatía hipertrófica (un agrandamiento del ventrículo izquierdo) y la miocartdiopatia arritmogénica».


Recomendaciones

Par el doctor García-Fernández, el desarrollo de las nuevas técnicas modernas de ecocardiografia avanzada ha permitido disponer de pruebas muy sofisticadas de deformación miocárdica, «con las que podemos estudiar mejor la fisiología del corazón. Así, hemos podido constatar que después de una maratón el miocardio está afectado un periodo de tiempo de unas tres semanas», explica el especialista. Falta por saber qué pasa realmente en el corazón a largo plazo. «Estamos empezando a conocer los cambios que se producen y que éstos favorecen la aparición de arritmias».

Como cada vez son más los que se suman a las carreras populares y a las maratones, no se puede bajar la guardia y hay que recordar los signos de alarma ante los cuales se recomienda reducir el ritmo y visitar a un cardiólogo. Estos son:
  • Sensación de que el corazón late de forma irregular
  • Presencia de dolor en el pecho
  • Mareos o sudor frío

La doctora Araceli Boraita sugiere que los daños que se producen en el corazón tras hacer deporte intenso e incontrolado pueden no ser reversibles y que se pueden conocer a través de las pruebas de la imagen cardiaca. Aún quedan muchas preguntas por contestar, porque, según apunta el especialista, «no se sabe cómo el entrenamiento modifica esas lesiones». Lo que sí que es un hecho constatado es que el ejercicio intenso produce unas arritmias y que hay alteraciones en el corazón reversibles. Por eso, se recomienda hacer un estudio de imagen cardiaca superados los 45 años.

Una recomendación importante, según los especialistas, es concienciar a las mujeres sobre la práctica más habitual del deporte. Las estadísticas demuestran que sólo el 25% de las mujeres practican ejercicio habitualmente, por lo tanto, la mortalidad por causas cardiovasculares va a afectar a una de cada cuatro mujeres.

6/8/15

Moverse reduce hasta un 40% el riesgo cardiovascular [06-08-15]


La actividad física siempre es buena, aunque sea en forma moderada

Si Winston Churchill supo ejercer el liderazgo en la política, no lo logró, sin embargo, en sus conceptos vinculados con la calidad de vida. El primer ministro inglés solía decir que su fórmula antiedad era "antes que nada, nada de deportes".

Pero los médicos reunidos en el Congreso Anual de la Sociedad Europea de Cardiología, que convocó en la capital sueca a más de 20.000 especialistas de todo el mundo, explicaron ayer cómo en los últimos años los estudios han dado cuenta de que, por el contrario, las personas moderadamente activas tienen menos posibilidades de fallecer por una enfermedad cardíaca que aquellas más adeptas al sedentarismo.

El doctor Rainer Hambrecht, documento que el incremento de actividad física diaria presentaba en los pacientes una correlación con el descenso de la enfermedad coronaria, además de una disminución de los eventos cardíacos que causan la muerte de miles de personas en el mundo.

La otra cara de la moneda es paradójica. Cada vez, advirtió el especialista, menos gente practica deportes. "Alrededor de un tercio de los norteamericanos, por ejemplo, no realiza actividad física regular. Este sedentarismo está relacionado con otros factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes, la alta presión arterial y los niveles crecientes de colesterol." A Estados Unidos este conjunto de problemas le cuesta unos 76.000 millones de dólares al año, que es la cifra que gasta el sistema de salud en tratar a los pacientes inactivos.

Además de las evidencias de menores eventos cardíacos en las personas activas, en los últimos años los científicos han encontrado cuáles son los mecanismos que el movimiento pone a funcionar en el organismo. La aterosclerosis, el proceso crónico que daña las arterias y predispone al infarto, comienza como una alteración en la intimidad del vaso sanguíneo antes de formar una placa de grasa.

Normalmente, los vasos sanguíneos sanos son capaces de dilatarse con el aporte de mayor circulación, algo que es especialmente importante durante la actividad física para hacer frente a la mayor demanda de oxígeno que requieren los músculos.

En la aterosclerosis, la arteria pierde su habilidad de dilatarse durante estas condiciones, y eso conduce a un suministro menor de oxígeno durante el ejercicio.

El mediador químico que regula el diámetro de las arterias es el óxido nítrico, que es generado en las células del endotelio por una enzima especial llamada sintasa del óxido nítrico endotelial o eNOS (por sus siglas en inglés). Las últimas investigaciones aportaron dos hallazgos importantes sobre el tema: por un lado, que la producción de óxido nítrico es reducida, y por otro, que su degradación aumenta en las etapas tempranas de enfermedad cardiovascular y conduce a la disfunción endotelial.

El ejercicio, en cambio, provoca repetitivos aumentos en la estimulación de la enzima eNOS para que ésta produzca más óxido nítrico. Así, la disfunción endotelial es rara entre personas activas, y cuando ocurre aparece más tardíamente entre este grupo que en aquellos que llevan una vida sedentaria.

El ejercicio, una estatina más

"En los últimos años -dijo el doctor Hambrecht- hemos hallado que los pacientes con enfermedad coronaria estable a menudo sufren de severa disfunción endotelial, pero que ésta puede ser dramáticamente mejorada mediante un programa de entrenamiento de cuatro semanas y que los resultados son comparables con los efectos de la medicación que se utiliza para reducir el colesterol, como las estatinas. Al incrementarse la dilatación vascular aumenta la circulación sanguínea hacia el corazón y esto reduce los síntomas clínicos. En suma, la disfunción endotelial es reconocida como el peldaño inicial hacia la aterosclerosis y la formación de placas de grasa. Tratando esta disfunción con entrenamiento podemos retardar el desarrollo de nuevas obstrucciones de las arterias."

El profesor Jean Paul Schmid, del Centro Cardiovascular de Berna, Suiza, aclaró que "si bien el incremento de la actividad física constituye uno de los factores de protección más poderosos de la enfermedad cardiovascular y su progresión, nadie puede negar que a veces ocurren accidentes cardíacos durante la práctica de deportes".

En muchos casos esto se vincula con patologías previas, a veces no controladas. Por eso la consulta cardiológica resulta indispensable antes de iniciar un plan de ejercicios. Claro que, en términos generales, aquello que sostenía Churchill ya ha sido desplazado por la evidencia médica. Para Hambrecht, la mejor "política" para evitar los males que a más personas matan en el mundo es pensar que "la salud de mi corazón está en mis propias manos. Si quiero protegerlo, antes que nada, ¡a moverse!".

26/7/15

Ejercicios según la edad


Ejercicios según la edad

Expertos recomiendan algunos ejercicios y consejos prácticos según su edad, para que logre disfrutarlos al máximo y le generen más beneficios.


vanguardia.com

¿Quiere ejercitarse, pero no sabe qué es lo más adecuado para su edad? Aunque todos y cada uno de los tipos de ejercicio pueden adecuarse a usted teniendo la debida preparación, puede ser que algunos se ajusten mejor a sus necesidades y gustos, de acuerdo con su edad.

Lo mejor será elegir el que más se adapte a sus necesidades y sus gustos. Debe ser una práctica que disfrute hacer, para que lo realice con frecuencia y no lo abandone.

El ejercicio y la actividad física son algunos de los estímulos que incrementan la producción de endorfinas, mejora las habilidades cognitivas, hace que las personas tengan una actitud positiva frente a la vida, mantenga excelentes relaciones interpersonales y genere energía y vitalidad suficientes para asumir los retos diarios.

La recomendación de los expertos en deportes es que practique al menos 30 minutos de ejercicio cuatro días a la semana y que mantenga una continuidad para que goce de sus beneficios.

Recuerde que tener una actividad diaria deportiva le aporta grandes beneficios a su salud.

20 años

Raúl Baquero, médico deportólogo del Bodytech, aconseja qué actividades realizar, según la edad:

50 en adelante

Para esta etapa de la vida es importante tener una rutina física que aporte en la prevención de la pérdida de la condición física que más adelante puede generar problemas de salud.

Se deberían acumular un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad alta cada semana, dos veces o más por semana actividades de fortalecimiento de grandes grupos musculares.

Sugerencias: actividades recreativas o de ocio, paseos en bicicleta, deportes como fútbol, baloncesto, voleibol o disco y en su defecto ejercicios prescritos por un especialista.

En esta edad, ellos quieren aumentar la masa muscular de su cuerpo y tener una figura en forma, es importante hacer ejercicios de tonificación como: sentadillas, abdominales, extensión de cadera, elevaciones, polea al pecho o a la nuca, para la espalda y pesas para los brazos.

40 años

En este rango hay más vulnerabilidad en cuanto a los huesos, pues existe más riesgo de perder la densidad ósea.

Sugerencias: es aconsejable antes de empezar a incorporar ejercicios que promuevan la salud de los huesos, actividades cardiovasculares con pesas tales como caminar o trotar, y ejercicios sin peso como nadar o andar en bicicleta. Debe haber un registro médico de control para saber qué tipo de entrenamiento se debe ejecutar y con qué intensidad.

Niñez

En este rango es importante no sobre esforzar el cuerpo haciendo ejercicios que requieran de mucha fuerza pues se deben cuidar los huesos. El objetivo es mantener la masa muscular que tiene para que no disminuya a medida que envejece. El entrenamiento de resistencia para cada grupo muscular importante debe hacerse dos veces por semana con al menos 48 horas de descanso y recuperación de tiempo entre los entrenamientos.

Consejo: como mantener los músculos flexibles es un componente importante del entrenamiento, antes de estirar deben ser calentados los músculos con ejercicio cardiovascular ligero como caminar o andar en bicicleta; sostener el cuerpo quieto a través de cada tramo de 20 a 30 segundos y repetir cada movimiento dos o tres veces. El entrenamiento de flexibilidad puede hacerse diariamente, pero debe hacerse dos veces por semana como mínimo.

Adolescente

Juan Carlos Amaya, Licencia en Educación Física y Entrenador personal, da algunas recomendaciones para tener en cuenta en cada etapa de la vida:

Adulto

“En esta etapa son más afines las clases de educación física, pues están en un periodo de formación y necesitan un entrenamiento más pedagógico.

En el caso de un niño con sobrepeso, el error más grande es meterlo a un gimnasio, pues estos están dirigidos a personas más grandes y ellos necesitan disciplinas preferiblemente recreativas y que al tiempo les ayude a quemar las calorías diarias. Algunas de ellas son el patinaje o natación”.

Adulto mayor


“En la etapa de la pubertad ellos comienzan a crecer y sus huesos no han tenido una formación completa, están en crecimiento y en el momento de recurrir a sobrecargas para fortalecer los músculos esto le hace fricción a los huesos y no hay un desarrollo de la masa ósea.

Cuando son adolescentes que están en la etapa de 16 y 22 años ya apropiados que acudan al gimnasio; obviamente estas actividades deben ser supervisadas por un profesional idóneo, con valoración médica que permita al resto personal a cargo de la instrucción tener bases confiables para la ejecución de los planes de entrenamiento”.

30 años


“En la etapa adulta se debe tener en cuenta el parte médico, ya que se comienza a mirar el biotipo, el cuerpo ectomorfo, endomorfo y mesomorfo; dependiendo de esto se emite el plan de entrenamiento. Como actividad recreativa el adulto puede practicar el futbol, baloncesto o voleibol.

En este periodo como se lleva una trayectoria de entrenamientos, se comete un error común como extralimitar el uso de cargas, llegando a lesionar tanto músculos como articulaciones. Otro factor a tener en cuenta es el fortalecimiento del core, que es el ‘centro de gravedad’, pues cuando se tiene una base más establecida los movimientos serán más perfectos y limpios, esto hace que en la etapa de adulto mayor se corra menos riesgos de dolencias y fatigas”.

25/6/15

Más evidencias de que el ejercicio puede evitar la hipertensión 25-06-15


Más evidencias de que el ejercicio puede evitar la hipertensión

Estos injertos funcionaron bien en animales, pero su prueba en humanos aún está a unos cuantos años de distancia

Los vasos sanguíneos creados a partir de células madres cultivadas en laboratorio funcionaron bien en animales, señalan los investigadores, y podrían algún día reemplazar los productos sintéticos que se usan ahora.

En estos momentos, cuando se necesitan para procedimientos como la cirugía de derivación (bypass), los vasos sanguíneos se toman del cuerpo de la misma persona. El 40 por ciento de las veces se utilizan injertos artificiales, aunque están lejos de ser perfectos, explicó Stephen E. McIlhenny, investigador posdoctoral del Hospital Universitario Thomas Jefferson de Filadelfia. McIlhenny tenía previsto informar sobre el avance en una conferencia de la American Heart Association el jueves en San Francisco.

Los vasos artificiales “nunca serán como las arterias”, dijo McIlhenny. “Se ha demostrado que se cierran fácilmente en un plazo de uno a tres años, además nunca se contraen ni responden a cambios en la presión arterial”.

Por el contrario, los vasos sanguíneos creados con tejidos que han sido probados con éxito en animales se comportan de manera similar a una arteria de verdad porque “contienen componentes de la arteria natural”, dijo McIlhenny.

El proceso de crear estos vasos sanguíneos comienza con la extracción de tejido graso humano de la región que rodea el ombligo, dijo. “Aislamos la fracción celular del tejido y la purificamos más”, explicó McIlhenny. “Luego los diferenciamos mediante medios celulares y mecánicos. Estas células madre adquieren los marcadores de las células endoteliales que recubren el interior de las arterias”.

Las células luego se cultivan en un molde de proteínas. El resultado es “un conducto biológico que es más biomédico en naturaleza que el material sintético”, dijo McIlhenny.

El trabajo realizado por los investigadores del Thomas Jefferson se llevó a cabo en 10 conejos. A cinco se les suministraron injertos derivados de las células madres en la aorta, la arteria principal del corazón, y otros cinco recibieron injertos de moldes de proteínas vacíos. Tras ocho semanas, los cinco injertos de molde mostraron el tipo de grosor observado en la enfermedad cardiaca humana y evidencia de coágulos sanguíneos, mientras que los injertos creados tenían mucho menos signos de esos problemas, explicó McIlhenny.

McIlhenny describió el estudio como apenas el primer paso de un largo camino que podría conducir con el tiempo al uso de tejidos cultivados en humanos. El siguiente paso consistirá en probar los tejidos en animales más grandes, quizá perros. La serie de experimentos diseñados llevará a los primeros ensayos en humanos que tardarán al menos tres años, señaló McIlhenny.

Cuando esto ocurra, si es que sucede, en los primeros ensayos en humanos no se utilizarán tejidos cultivados para procedimientos de derivación en el corazón, apuntó. En cambio, se podrían probar en procedimientos de derivación para la enfermedad arterial periférica, que consiste en obstrucciones en las arterias de las piernas. También se podrían probar como reemplazo de los vasos sintéticos que ahora se utilizan como conexiones para riñones artificiales para personas que se someten a diálisis.

El Dr. Robert A. Hegele, codirector de la conferencia de San Francisco y profesor de medicina y bioquímica de la Universidad de Ontario Occidental en Canadá, dijo que se necesitan mejores injertos para la cirugía de derivación y otros usos debido a la alta tasa de fallos de los que se usan ahora cuando no hay vasos sanguíneos naturales disponibles. La tasa de fracaso oscila entre el 20 y 60 por ciento en un solo año, dijo.

Ya están en camino varios esfuerzos para mejorar los vasos sanguíneos mediante bioingeniería, dijo Hegele. Un aspecto interesante del trabajo que se realiza en el Thomas Jefferson, comentó, es que se empieza con células grasa que se obtienen fácilmente, mientras que otros centros dependen de fuentes de células menos disponibles, como la médula ósea.