Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han demostrado que beber entre uno y dos vasos pequeños de vino tinto al día contribuye a prevenir la trombosis arterial.
El CSIC informó que los resultados del estudio, publicados en la revista "Circulation", revelan que el consumo moderado de vino tinto, incluso en una dieta rica en grasas, constituye un factor protector en la enfermedad cardiovascular, dado que reduce la concentración en la membrana de las plaquetas de la proteína RhoA, implicada en la formación de trombos.
Los expertos del Consejo, liderados por Lina Badimón, partieron del análisis de las dos estrategias más efectivas en la prevención de enfermedades cardiovasculares: el tratamiento con fármacos hipolipemiantes (pravastatina) y la modificación de la dieta.
En concreto, la investigación se centró en el estudio de los mecanismos moleculares de inhibición del riesgo trombótico durante un periodo de tres meses, en los que se suministró a los animales -cerdos en este caso- determinadas dosis de vino tinto.
"Los animales que recibieron vino con su alimentación redujeron los factores de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares asociadas a lípidos y a trombosis", señala la investigadora Laura Casaní, en cuya tesis doctoral se basa el estudio.
Los resultados revelaron un descenso en la oxidación de las lipoproteínas LDL (colesterol "malo"), y un aumento en la concentración plasmática de compuestos fenólicos (sustancias antioxidantes). También se observó un aumento del colesterol HDL ("bueno").
Casaní apunta que este trabajo pone de manifiesto que "el consumo moderado de vino tinto -entre uno y dos vasitos diarios- tiene un efecto inhibitorio en la trombosis inducida por pared lesionada, por lo que puede ser considerado un factor protector en la enfermedad cardiovascular".
Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Salud Vascular. Investigaciones y Articulos Medicos relacionados al sistema vardiovascular, consejos para prevenir enfermedades y mejorar tu calidad de vida.
18/9/06
10/9/06
Investigadores españoles descubren que el exceso de colesterol en el hígado puede desencadenar en esteatohepatitis *
Investigadores españoles descubren que el exceso de colesterol en el hígado puede desencadenar en esteatohepatitis
Hasta ahora se pensaba que era causada solamente por el nivel de triglicéridos o de ácidos grasos
E.P., Madrid (7-09-2006).- Un equipo de investigadores españoles del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer, dependiente del Hospital Clínico y Provincial de Barcelona y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto que es la acumulación de colesterol en el hígado el factor que contribuye al desarrollo de la esteatohepatitis, según publica en su último número la revista Cell Metabolism.
Según ha concluido el profesor José Fernández-Checa, uno de los autores de la investigación, el estudio que han realizado ha revelado que es "el colesterol, pero no los triglicéridos ni los ácidos grasos libres -que también se pueden dar en situaciones de esteatosis-, el que realmente juega un papel determinante o más esencial en la transición desde la esteatosis a la esteatohepatitis".
El profesor Fernández-Checa ha comentado, asimismo, que en los ensayos clínicos, donde se utilizaron modelos nutricionales y genéticos de diferentes esteatosis caracterizadas por un acumulo de triglicéridos y de ácidos grasos libres o por un exceso de colesterol, se ha comprobado que "cuando manejábamos un hígado caracterizado por una acumulación de colesterol fundamentalmente, este colesterol, por sí solo, determinaba una hipersensibilidad de ese hígado a fenómenos de inflamación y a la exposición acitoquinas inflamatorias que daban lugar a la muerte celular del hepatocito y que contribuía de manera importante a la formación de las características propias de la esteatohepatitis, es decir, inflamación, muerte hepatocelular, apoptosis o necrosis...".
Tal y como explica, "lo que concluye el estudio es que la cantidad de grasa juega un papel importante y que, dependiendo del acumulo de grasa o lípidos que esté infiltrando ese hígado, determina que, en algunos casos, la enfermedad progrese hacia estados más avanzados, en función de la magnitud de la grasa".
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7/9/06
Un programa de seguimiento de los pacientes cardiovasculares reduciría en la mitad los factores de riesgo de recaída
Tan sólo un 4 por ciento de los pacientes lleva a cabo una rehabilitación cardiovascular tras padecer una crisis cardiaca en España.
L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), 7 septiembre 2006 (mpg/azprensa.com)
Un seguimiento continuado de los pacientes con enfermedades coronarias logra el doble de mejora en el cambio de sus hábitos de vida hacia unos más cardiosaludables. Así lo afirma el estudio Euroaction, que analizó los efectos positivos del seguimiento semanal de las personas que habían sufrido un infarto de miocardio, una angina de pecho o un accidente cardiovascular similar, y que se han hecho públicos en el marco del Congreso Mundial de Cardiología, celebrado en Barcelona.
La investigación estudió a un total de 10.000 pacientes de seis países europeos y concluye que “la utilización de un equipo multidisciplinario dirigido por enfermería y asociado al apoyo familiar” reduce a la mitad los factores de riesgo de los enfermos coronarios y de aquellos pacientes que tienen riesgo de desarrollar este tipo de enfermedades, según explicó el coordinador del estudio en España, José Velasco.
El también médico del Hospital General Universitario de Valencia informó de que, en España, “sólo un 4 ó 5 por ciento” de estos pacientes llevó a cabo una “rehabilitación cardiovascular” dieciocho meses después de sufrir la crisis, lo que muestra que estos enfermos no son conscientes de la necesidad de mantener medidas preventivas.
http://www.azprensa.com
L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), 7 septiembre 2006 (mpg/azprensa.com)
Un seguimiento continuado de los pacientes con enfermedades coronarias logra el doble de mejora en el cambio de sus hábitos de vida hacia unos más cardiosaludables. Así lo afirma el estudio Euroaction, que analizó los efectos positivos del seguimiento semanal de las personas que habían sufrido un infarto de miocardio, una angina de pecho o un accidente cardiovascular similar, y que se han hecho públicos en el marco del Congreso Mundial de Cardiología, celebrado en Barcelona.
La investigación estudió a un total de 10.000 pacientes de seis países europeos y concluye que “la utilización de un equipo multidisciplinario dirigido por enfermería y asociado al apoyo familiar” reduce a la mitad los factores de riesgo de los enfermos coronarios y de aquellos pacientes que tienen riesgo de desarrollar este tipo de enfermedades, según explicó el coordinador del estudio en España, José Velasco.
El también médico del Hospital General Universitario de Valencia informó de que, en España, “sólo un 4 ó 5 por ciento” de estos pacientes llevó a cabo una “rehabilitación cardiovascular” dieciocho meses después de sufrir la crisis, lo que muestra que estos enfermos no son conscientes de la necesidad de mantener medidas preventivas.
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5/9/06
La fibrilación auricular aumenta con la edad
Café de Redacción con Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid
Madrid, 5 septiembre 2006 (Contenidos/azprensa.com)
Dentro de los Cafés de Redacción que Contenidos de Salud y azprensa vienen celebrando a lo largo del año, ofrecemos a continuación el mantenido con el profesor Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid.
La fibrilación auricular aumenta con la edad
La fibrilación auricular es una enfermedad que hoy día afecta a cerca de un ocho por ciento de individuos mayores de 80 años. Se trata de una patología cuya prevalencia aumenta con la edad y se prevé, que en las próximas décadas su incidencia se incremente notablemente. Al respecto, Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid aconseja prevención y cumplimiento terapéutico.
Pulso irregular, vértigos, desmayos, fatiga o dificultad al respirar, son algunos de los síntomas que sufre un paciente con fibrilación auricular, la arritmia más frecuente en la práctica clínica. A esta patología le caracteriza una prevalencia que, tal y como asegura Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, “aumenta con la edad”. Así lo indican las cifras, según las cuales, un ocho por ciento de los españoles mayores de 80 años padece esta afección, frente al uno por ciento de pacientes menores de 60 años. En el primer caso, y según este experto, “dicha cifra puede llegar a alcanzar un 15 por ciento”.
Asimismo, las previsiones indican que en las próximas décadas podría producirse un aumento significativo de la incidencia de la fibrilación auricular. Algo que, en opinión de este especialista, se deberá, principalmente, “al envejecimiento progresivo de la población”. En este sentido, Tamargo también apunta que otras de las causas que podrían contribuir a este incremento es el aumento en la prevalencia de la hipertensión arterial —enfermedad que en España afecta a más de siete millones de personas— y de la insuficiencia cardiaca.
En este mismo contexto, Tamargo considera especialmente importante tener en cuenta, a la hora de tratar esta patología, la edad del paciente y posibles morbilidades así como identificar los factores de riesgo modificables. Y es que, “identificar un factor precipitante es tan importante que la ausencia del mismo suprime la aparición de fibrilación auricular”. Por tanto, “ver qué patología asociada tiene, qué hábitos nocivos y la supresión de ellos, mejora la incidencia de la fibrilación auricular”, apunta Tamargo.
“Prevenir siempre”
Así, tal y como explica Tamargo, con el control de ciertas dolencias —insuficiencia cardiaca (IC), hipertensión o cardiopatía isquémica—, “se conseguiría reducir de una manera muy importante la aparición de fibrilación auricular”. Y es que para el experto no cabe duda de que “los pacientes con IC que están siendo tratados con betabloqueantes, con inhibidores de la enzima de conversión (IECA), o con antagonistas de los receptores AT1 de la angiotensina II (ARAII), tienen una menor incidencia de fibrilación auricular”. Estas opciones terapéuticas, y tal y como se ha demostrado en los últimos años, “mejoran la situación del corazón”.
En este sentido, Tamargo asegura que la fibrilación auricular, a su vez, es “el principal factor productor de ictus en pacientes de más de 75 años”. Asimismo, “puede aumentar la incidencia de tromboembolismos en pacientes que tienen una valvulopatía cardiaca”. Por ello, este experto considera fundamental prevenir la trombosis “siempre” en los pacientes con fibrilación auricular. Para ello, recomienda administrar anticoagulantes orales. No hacerlo, a su juicio, “quintuplica el riesgo de ictus y duplica la mortalidad”.
Por otra parte, Tamargo también pone de manifiesto la importante relación entre IC y fibrilación auricular. En concreto, el experto hace hincapié en que “la IC es un gran predictor de fibrilación auricular”. Así, especifica que en un paciente con IC sintomática, el riesgo de padecer una fibrilación auricular es seis veces mayor que en un individuo que no padezca esta afección.
El segundo mensaje que lanza Tamargo es que, según va avanzando la enfermedad, tanto mayor es el riego de padecer una fibrilación auricular. Es decir, en individuos asintomáticos, la incidencia de fibrilación auricular es de un tres o cuatro por ciento, mientras que un 50 por ciento de los que padecen una forma severa de la enfermedad (tipo 4) pueden presentar fibrilación auricular.
Por otro lado, Tamargo afirma que “la propia fibrilación auricular, dado que el ventrículo late a frecuencias muy altas, puede precipitar una IC aguda o una descompensación de la IC crónica”.
Papel de los ARAII en insuficiencia cardiaca
“Ningún ARA II ha demostrado una reducción de tromboembolismos per se”. Estas son palabras de Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, quien, sin embargo, puntualiza que, en lo que a IC a se refiere, “cardesartán es el único ARAII que ha demostrado ser superior a un IECA para reducir la morbimortalidad de los pacientes con IC sistólica” así como la morbilidad en pacientes IC diastólica”. Además, en estos casos, candesartán disminuye la incidencia de diabetes de reciente comienzo. Por otro lado, el fármaco es capaz de inhibir la agregación plaquetaria y aumentar la fibrinolisis. En consecuencia, el experto concluye que cabría esperar una menor incidencia de tromboembolismos aunque puntualiza que esto “aún no ha sido confirmado mediante estudios”.
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Madrid, 5 septiembre 2006 (Contenidos/azprensa.com)
Dentro de los Cafés de Redacción que Contenidos de Salud y azprensa vienen celebrando a lo largo del año, ofrecemos a continuación el mantenido con el profesor Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid.
La fibrilación auricular aumenta con la edad
La fibrilación auricular es una enfermedad que hoy día afecta a cerca de un ocho por ciento de individuos mayores de 80 años. Se trata de una patología cuya prevalencia aumenta con la edad y se prevé, que en las próximas décadas su incidencia se incremente notablemente. Al respecto, Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid aconseja prevención y cumplimiento terapéutico.
Pulso irregular, vértigos, desmayos, fatiga o dificultad al respirar, son algunos de los síntomas que sufre un paciente con fibrilación auricular, la arritmia más frecuente en la práctica clínica. A esta patología le caracteriza una prevalencia que, tal y como asegura Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, “aumenta con la edad”. Así lo indican las cifras, según las cuales, un ocho por ciento de los españoles mayores de 80 años padece esta afección, frente al uno por ciento de pacientes menores de 60 años. En el primer caso, y según este experto, “dicha cifra puede llegar a alcanzar un 15 por ciento”.
Asimismo, las previsiones indican que en las próximas décadas podría producirse un aumento significativo de la incidencia de la fibrilación auricular. Algo que, en opinión de este especialista, se deberá, principalmente, “al envejecimiento progresivo de la población”. En este sentido, Tamargo también apunta que otras de las causas que podrían contribuir a este incremento es el aumento en la prevalencia de la hipertensión arterial —enfermedad que en España afecta a más de siete millones de personas— y de la insuficiencia cardiaca.
En este mismo contexto, Tamargo considera especialmente importante tener en cuenta, a la hora de tratar esta patología, la edad del paciente y posibles morbilidades así como identificar los factores de riesgo modificables. Y es que, “identificar un factor precipitante es tan importante que la ausencia del mismo suprime la aparición de fibrilación auricular”. Por tanto, “ver qué patología asociada tiene, qué hábitos nocivos y la supresión de ellos, mejora la incidencia de la fibrilación auricular”, apunta Tamargo.
“Prevenir siempre”
Así, tal y como explica Tamargo, con el control de ciertas dolencias —insuficiencia cardiaca (IC), hipertensión o cardiopatía isquémica—, “se conseguiría reducir de una manera muy importante la aparición de fibrilación auricular”. Y es que para el experto no cabe duda de que “los pacientes con IC que están siendo tratados con betabloqueantes, con inhibidores de la enzima de conversión (IECA), o con antagonistas de los receptores AT1 de la angiotensina II (ARAII), tienen una menor incidencia de fibrilación auricular”. Estas opciones terapéuticas, y tal y como se ha demostrado en los últimos años, “mejoran la situación del corazón”.
En este sentido, Tamargo asegura que la fibrilación auricular, a su vez, es “el principal factor productor de ictus en pacientes de más de 75 años”. Asimismo, “puede aumentar la incidencia de tromboembolismos en pacientes que tienen una valvulopatía cardiaca”. Por ello, este experto considera fundamental prevenir la trombosis “siempre” en los pacientes con fibrilación auricular. Para ello, recomienda administrar anticoagulantes orales. No hacerlo, a su juicio, “quintuplica el riesgo de ictus y duplica la mortalidad”.
Por otra parte, Tamargo también pone de manifiesto la importante relación entre IC y fibrilación auricular. En concreto, el experto hace hincapié en que “la IC es un gran predictor de fibrilación auricular”. Así, especifica que en un paciente con IC sintomática, el riesgo de padecer una fibrilación auricular es seis veces mayor que en un individuo que no padezca esta afección.
El segundo mensaje que lanza Tamargo es que, según va avanzando la enfermedad, tanto mayor es el riego de padecer una fibrilación auricular. Es decir, en individuos asintomáticos, la incidencia de fibrilación auricular es de un tres o cuatro por ciento, mientras que un 50 por ciento de los que padecen una forma severa de la enfermedad (tipo 4) pueden presentar fibrilación auricular.
Por otro lado, Tamargo afirma que “la propia fibrilación auricular, dado que el ventrículo late a frecuencias muy altas, puede precipitar una IC aguda o una descompensación de la IC crónica”.
Papel de los ARAII en insuficiencia cardiaca
“Ningún ARA II ha demostrado una reducción de tromboembolismos per se”. Estas son palabras de Juan Tamargo, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, quien, sin embargo, puntualiza que, en lo que a IC a se refiere, “cardesartán es el único ARAII que ha demostrado ser superior a un IECA para reducir la morbimortalidad de los pacientes con IC sistólica” así como la morbilidad en pacientes IC diastólica”. Además, en estos casos, candesartán disminuye la incidencia de diabetes de reciente comienzo. Por otro lado, el fármaco es capaz de inhibir la agregación plaquetaria y aumentar la fibrinolisis. En consecuencia, el experto concluye que cabría esperar una menor incidencia de tromboembolismos aunque puntualiza que esto “aún no ha sido confirmado mediante estudios”.
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Educarán a niños para cuidar su corazón
El corazón de los mexicanos late con mayor intensidad porque sus arterias están tapadas por la grasa que consumen desde niños. Los problemas cardiovasculares se han convertido en la primera causa de muerte en nuestro país y en una epidemia que deja anualmente el fallecimiento de 100 mil personas.
En vísperas de celebrarse el Día Mundial del Corazón, cardiólogos alertan que la inactividad física, los malos hábitos alimenticios y el tabaquismo contribuyen de manera significativa al envejecimiento temprano del miocardio.
Incluso, aseguran que por desgracia ha bajado la edad promedio en que ocurren los infartos cardiacos y cerebrales en las personas, pues en promedio, se presentaban después de los 60 años y ahora hay casos en menores de 40 años.
De ahí, que los cardiólogos centren sus baterías en el punto de inicio de esta enfermedad: la niñez.
El presidente de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM), Carlos Alva, alertó que desde la infancia las arterias comienzan a taparse de grasas.
Recordó que en autopsias realizadas a niños y adolescentes que fallecieron a causa de algún accidente se ha podido comprobar que desde edades tempranas ya existen cambios de atereosclerosis que significan placas de grasa en las coronarias y que se presentan más en los que tenían sobrepeso o fumaban.
"Los males cardiovasculares son un proceso silencioso, no duele, no avisa y avanza sin darnos cuenta y cuando nos avisa es que ya tenemos un infarto", subrayó.
Por ello, insistió, un niño con sobrepeso es un candidato a que en la edad adulta tenga riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular. Lo alarmante, coinciden cardiólogos de diferentes instituciones públicas, es que las tasas de mortalidad por algún evento cardíaco sigue en aumento en México, pues las últimas estadísticas nacionales arrojan que 80% de la población es sedentaria, no practica ningún ejercicio físico, 30% registra hipertensión arterial alta, 10% tiene diabetes, 43% colesterol elevado y 20% obesidad.
La situación preocupa aún más cuando las cifras revelan que 70% de los niños en edad escolar no hacen ejercicios físicos y más de 40% sufre de sobrepeso y obesidad, sumado a que cada día la edad inicio en el consumo de cigarro es más temprana.
Ante este panorama, los especialistas anunciaron que, a finales de septiembre, se pondrá en macha un programa piloto en diversas escuelas primarias y secundarias públicas de las delegaciones Benito Juárez o Iztacalco de la ciudad de México para que cardiólogos capaciten y sensibilicen a los maestros de los factores de riesgos asociados a las enfermedades cardiovasculares entre los que sobresalen: la obesidad, diabetes, hipertensión arterial y tabaquismo, a los que han denominado Los cuatro jinetes del Apocalipsis, porque están llevando a miles de mexicanos a la muerte.
La idea, explicó Carlos Alva, jefe del Departamento de Cardiología Infantil del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI-IMSS, es que lo obtenido de este curso por los profesores sea transmitido a sus alumnos y éstos a su vez a sus papás. Ante esta epidemia, aseguró, es necesario fomentar una cultura de la prevención.
"Los médicos ya no sólo deben tener un estetoscopio y un baumanómetro para medir la presión, sino también una cinta métrica para medir la cintura de sus pacientes", expuso. Dijo que todos nacen con un corazón sano, pero desgraciadamente no lo saben cuidar. "El que tiene un infarto es que estuvo 35, 40 o 50 años sin cuidar su vida".
En tanto que José Luis Cervantes, coordinador del Capítulo de Epidemiología y Prevención de la Sociedad Mexicana de Cardiología (SMC), dijo que este 24 de septiembre se celebrará el Día Mundial del Corazón bajo el lema ¿Qué tan joven es tu corazón?, que tiene el objetivo de incrementar la conciencia pública de los riesgos y promover las medidas preventivas para reducir la enfermedad cardiovascular, destacando la importancia de una vida saludable.
De tal forma que los niños, los adolescentes y los adultos vivan mejor y por más años.
Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra
En vísperas de celebrarse el Día Mundial del Corazón, cardiólogos alertan que la inactividad física, los malos hábitos alimenticios y el tabaquismo contribuyen de manera significativa al envejecimiento temprano del miocardio.
Incluso, aseguran que por desgracia ha bajado la edad promedio en que ocurren los infartos cardiacos y cerebrales en las personas, pues en promedio, se presentaban después de los 60 años y ahora hay casos en menores de 40 años.
De ahí, que los cardiólogos centren sus baterías en el punto de inicio de esta enfermedad: la niñez.
El presidente de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM), Carlos Alva, alertó que desde la infancia las arterias comienzan a taparse de grasas.
Recordó que en autopsias realizadas a niños y adolescentes que fallecieron a causa de algún accidente se ha podido comprobar que desde edades tempranas ya existen cambios de atereosclerosis que significan placas de grasa en las coronarias y que se presentan más en los que tenían sobrepeso o fumaban.
"Los males cardiovasculares son un proceso silencioso, no duele, no avisa y avanza sin darnos cuenta y cuando nos avisa es que ya tenemos un infarto", subrayó.
Por ello, insistió, un niño con sobrepeso es un candidato a que en la edad adulta tenga riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular. Lo alarmante, coinciden cardiólogos de diferentes instituciones públicas, es que las tasas de mortalidad por algún evento cardíaco sigue en aumento en México, pues las últimas estadísticas nacionales arrojan que 80% de la población es sedentaria, no practica ningún ejercicio físico, 30% registra hipertensión arterial alta, 10% tiene diabetes, 43% colesterol elevado y 20% obesidad.
La situación preocupa aún más cuando las cifras revelan que 70% de los niños en edad escolar no hacen ejercicios físicos y más de 40% sufre de sobrepeso y obesidad, sumado a que cada día la edad inicio en el consumo de cigarro es más temprana.
Ante este panorama, los especialistas anunciaron que, a finales de septiembre, se pondrá en macha un programa piloto en diversas escuelas primarias y secundarias públicas de las delegaciones Benito Juárez o Iztacalco de la ciudad de México para que cardiólogos capaciten y sensibilicen a los maestros de los factores de riesgos asociados a las enfermedades cardiovasculares entre los que sobresalen: la obesidad, diabetes, hipertensión arterial y tabaquismo, a los que han denominado Los cuatro jinetes del Apocalipsis, porque están llevando a miles de mexicanos a la muerte.
La idea, explicó Carlos Alva, jefe del Departamento de Cardiología Infantil del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI-IMSS, es que lo obtenido de este curso por los profesores sea transmitido a sus alumnos y éstos a su vez a sus papás. Ante esta epidemia, aseguró, es necesario fomentar una cultura de la prevención.
"Los médicos ya no sólo deben tener un estetoscopio y un baumanómetro para medir la presión, sino también una cinta métrica para medir la cintura de sus pacientes", expuso. Dijo que todos nacen con un corazón sano, pero desgraciadamente no lo saben cuidar. "El que tiene un infarto es que estuvo 35, 40 o 50 años sin cuidar su vida".
En tanto que José Luis Cervantes, coordinador del Capítulo de Epidemiología y Prevención de la Sociedad Mexicana de Cardiología (SMC), dijo que este 24 de septiembre se celebrará el Día Mundial del Corazón bajo el lema ¿Qué tan joven es tu corazón?, que tiene el objetivo de incrementar la conciencia pública de los riesgos y promover las medidas preventivas para reducir la enfermedad cardiovascular, destacando la importancia de una vida saludable.
De tal forma que los niños, los adolescentes y los adultos vivan mejor y por más años.
Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Nueces para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares
Las nueces, además, tienen un importante efecto saciante y aportan grasas insaturadas, por lo que no conllevan un aumento de peso.
Barcelona, 5 septiembre 2006 (mpg/azprensa.com)
Los frutos secos, especialmente las nueces, incluidos dentro de una dieta mediterránea reducen hasta la mitad el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Así lo apunta el estudio Predimed, cuyos resultados fueron presentados en el reciente Congreso Mundial de Cardiología.
Según los autores del estudio, los pacientes que siguen una dieta mediterránea suplementada con nueces presentaron “cifras más bajas de presión arterial y menores concentraciones en sangre de glucosa, colesterol, triglicéridos y marcadores de inflamación, al mismo tiempo que un aumento del colesterol HDL”.
“El potente perfil nutricional y la composición única de las nueces” es, según Emilio Ros, jefe de la Unidad de Lípidos del Hospital Clínic de Barcelona y colaborador del estudio, la razón de las propiedades adicionales de este fruto en la dieta.
Por si esto fuera poco, las nueces no engordan. Las grasas que contienen estos frutos son insaturadas, lo que es sinónimo de saludables. En este sentido, Ros dijo que es preciso acabar con la idea de que “consumir frutos secos acarrea un aumento de peso”, ya que en el caso de las nueces, su consumo añade un efecto saciante y consigue “una reducción en el consumo de grasas animales y azúcares refinados”.
Barcelona, 5 septiembre 2006 (mpg/azprensa.com)
Los frutos secos, especialmente las nueces, incluidos dentro de una dieta mediterránea reducen hasta la mitad el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Así lo apunta el estudio Predimed, cuyos resultados fueron presentados en el reciente Congreso Mundial de Cardiología.
Según los autores del estudio, los pacientes que siguen una dieta mediterránea suplementada con nueces presentaron “cifras más bajas de presión arterial y menores concentraciones en sangre de glucosa, colesterol, triglicéridos y marcadores de inflamación, al mismo tiempo que un aumento del colesterol HDL”.
“El potente perfil nutricional y la composición única de las nueces” es, según Emilio Ros, jefe de la Unidad de Lípidos del Hospital Clínic de Barcelona y colaborador del estudio, la razón de las propiedades adicionales de este fruto en la dieta.
Por si esto fuera poco, las nueces no engordan. Las grasas que contienen estos frutos son insaturadas, lo que es sinónimo de saludables. En este sentido, Ros dijo que es preciso acabar con la idea de que “consumir frutos secos acarrea un aumento de peso”, ya que en el caso de las nueces, su consumo añade un efecto saciante y consigue “una reducción en el consumo de grasas animales y azúcares refinados”.
3/9/06
El conocimiento de la troponina T ha mejorado significativamente el diagnóstico del infarto de miocardio y del síndrome coronario agudo
El conocimiento de la troponina T ha mejorado significativamente el diagnóstico del infarto de miocardio y del síndrome coronario agudo
Un cardiólogo alemán es galardonado por la AACC por un ensayo clínico sobre esta proteina miofribilar que ha incidido en la definición de infarto de miocardio
Redacción, Madrid.-La enfermedad coronaria y el infarto de miocardio constituyen un problema de salud global, ya que casi un tercio de todas las muertes a escala mundial se deben a estas causas, con 17 millones de fallecimientos al año.
Recientemente, la Asociación Americana de Química Clínica (AACC) ha valorado la labor del profesor Hugo Katus, jefe de Medicina Interna y director del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Universidad de Heidelberg (Alemania), que desde los años 80 trabaja en un ensayo clínico específico sobre la tropinina T, que ha cambiado la definición de infarto de miocardio. No en vano, en 1984, fue el primero en definir la troponina T como un marcador cardiaco específico y de mayor prevalencia en pacientes con sospecha de infarto de miocardio.
Al respecto, la AACC ha otorgado a este experto el “Premio AACC por contribuciones especiales a una área determinada de investigación”, que se entrega anualmente en el Congreso de esta Sociedad.
La troponina T
En 2000, la Sociedad Europea de Cardiología (ESC)y el comité del Colegio Americano de Cardiología redefinieron el concepto de infarto de miocardio como “una elevación de la troponina T cardiaca o troponina I cardiaca junto con pruebas clínicas de isquemia miocardial. Esta proteina miofibrilar ha sido considerada desde entonces como un marcador bioquímico sumamente específico de necrosis miocardial.
El conocimiento de la troponina T ha mejorado significativamente el diagnóstico del infarto de miocardio y del síndrome coronario agudo, ya que detecta pequeñas cantidades de tejido necrótico. Además se trata de un marcador mucho más específico porque sólo se libera en sangre cuando las células del miocardio están dañadas, mientras que el CK-MB (marcador utilizado anteriormente) también era liberado por varios tejidos no cardíacos, como el músculo esquelético.
Un resultado positivo en el test de troponina T puede llegar a establecer claramente un diagnóstico de infarto de miocardio, incluso en casos asintomáticos o sin cambios electrográficos aparentes.
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