31/8/08

Un medicamento podría reducir la presión arterial en adolescentes hipertensos

El allopurinol, que se utiliza para reducir los niveles de ácido úrico, podría ser más efectivo que las opciones actuales, señala un estudio

(FUENTE: Journal of the American Medical Association, news release, Aug. 26, 2008)

MARTES, 26 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- El medicamento allopurinol, usado para reducir los niveles de ácido úrico, podría disminuir la presión arterial en adolescentes con presión arterial alta, según plantea un estudio reciente.

Debido a que la presión arterial alta está asociada comúnmente con altos niveles de ácido úrico, algunos estudios sugieren que el ácido úrico elevado podría ser una de las causas de la presión arterial alta. Sin embargo, dado que los altos niveles de ácido úrico en la presión arterial alta podrían ser el resultado de varios factores, no se consideran actualmente como verdaderos factores de riesgo de la hipertensión.

El estudio actual, publicado en la edición del 27 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association, evaluó si el tratamiento con allopurinol podría reducir la presión arterial en treinta adolescentes de 11 a 17 años que tenían altos niveles de ácido úrico y un diagnóstico reciente de presión arterial alta.

Daniel I. Feig, del Baylor College of Medicine en Houston y sus colegas asignaron de manera aleatoria a los participantes para que recibieran allopurinol o un placebo dos veces al día durante cuatro semanas. Luego de cuatro semanas, no tomaron ninguna terapia durante dos semanas. Al final de las cuatro semanas del estudio, los participantes recibieron cualquiera de las terapias, allopurinol o placebo, que no habían recibido durante las primeras cuatro semanas.

El allopurinol fue asociado con una reducción significativa en la presión arterial. De hecho, 20 de 30 participantes alcanzaron niveles normales de presión arterial mientras tomaban allopurinol, en tanto que sólo uno de 30 llegó a un nivel normal de presión arterial con el placebo.

Los investigadores esperan que este estudio pueda conducir a nuevos tratamientos para las personas con presión arterial alta.

"Los resultados de este estudio representan un enfoque terapéutico potencialmente novedoso para controlar una causa bioquímica de la hipertensión, en lugar de reducir la presión arterial alta de manera inespecífica. Aunque no constituye una estrategia desarrollada del todo, este estudio plantea un estrategia alternativa que podría ser más efectiva que las opciones actualmente disponibles", escribieron.

En vista de que allopurinol está asociado a efectos adversos, incluido malestar gastrointestinal y el síndrome de Stevens-Johnson (una reacción alérgica grave), los investigadores apuntaron que no está indicado para el tratamiento de la presión arterial alta.

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20/8/08

Científicos españoles identifican las causas del estrés oxidativo y la inflamación en pacientes hipertensos

Las conclusiones de la investigación aparecen publicadas este mes en un artículo de la revista estadounidense 'Journal of Leukocyte Biology'

Sevilla, 19 agosto 2008 (mpg/AZprensa.com)

Investigadores del departamento de Bioquímica Médica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla (US) han detectado que la síntesis defectuosa de una proteína resulta esencial a la hora de proteger a los pacientes hipertensos frente al estrés oxidativo y la inflamación, según un artículo publicado este mes en la revista estadounidense 'Journal of Leukocyte Biology'.

Según indica el artículo, ambos fenómenos se relacionan con multitud de enfermedades y con el envejecimiento prematuro. Los pacientes hipertensos tienen gran cantidad de problemas secundarios derivados de esta enfermedad, tales como el estrés oxidativo y las inflamaciones, relacionados con multitud de enfermedades y con el envejecimiento prematuro.

Según precisó la US, el sistema de la hemo-oxigenasa (HO-1) ha sido la proteína estudiada por el equipo dirigido por el investigador de la Universidad hispalense y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, Francisco Sobrino Beneyto.

En términos generales, el ser humano posee diversos mecanismos de defensa antioxidantes (vitaminas E y C, entre otros). Y en concreto, la proteína HO-1 desempeña un papel "crucial" en este ámbito, y se caracteriza por ser inducible, es decir, que se sintetiza únicamente cuando detecta un potencial daño oxidativo celular.

De este modo, la investigación ha demostrado que los pacientes hipertensos sin tratar clínicamente muestran una disminuida capacidad de síntesis de la HO-1, por lo que su capacidad de respuesta antioxidante se ve reducida, según señaló la Hispalense.

Por otra parte, los científicos de la US han utilizado "modernas técnicas de biología molecular" con las que han detectado que en células de sujetos sanos, cultivadas con altas dosis de una hormona inductora de la hipertensión (la angiotesina-II), se inhibía la síntesis de la proteína HO-1.

Como consecuencia, los niveles altos de la angiotensina-II, causante de la hipertensión, influye en dos niveles, estimulando el proceso de estrés oxidativo de las células, por un lado, e inhibiendo a los mecanismos que los eliminan, como es el sistema de la proteína HO-1, por otro.

El tratamiento con pacientes hipertensivos reales también ha abarcado un seguimiento, donde se les ha administrado un tratamiento anti-hipertensivo, comprobándose en el mismo una recuperación progresiva de los mecanismos de defensa antioxidante.

Por último, la Hispalense indicó que las investigaciones han contado con la colaboración de médicos de la Unidad de Hipertensión del Hospital Virgen Macarena de Sevilla.

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16/8/08

Un fármaco cardiaco usado en la ambulancia aumenta la supervivencia

Un estudio encuentra que una dosis alta de tirofibán más la terapia estándar logró una reducción general de la mortalidad

(FUENTE: The Lancet, news release, Aug. 14, 2008)

JUEVES, 14 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Administrar una dosis alta del medicamento anticoagulante tirofibán a las víctimas de ataque cardiaco mientras están de camino al hospital podría mejorar sus probabilidades de sobrevivir, según un informe reciente.

El estudio, que aparece en una edición especial de cardiología de esta semana en la revista The Lancet, mostró que los pacientes que recibieron tirofibán además del tratamiento triple estándar de los agentes anticoagulantes aspirina, heparina y clopidogrel, tuvieron significativamente menos obstrucción que afectaba su corazón que los que recibieron los tres medicamentos estándar y un placebo.

Los investigadores, liderados por Arnoud van't Hof, Isala Klinieken del departamento de cardiología de Zwolle, Países Bajos, encontraron que el sangrado mayor no difirió significativamente entre los dos grupos (cuatro por ciento en el grupo de tirofibán frente a tres por ciento en el grupo estándar).

"Nuestro ensayo no fue impulsado por una diferencia en el resultado clínico entre los dos grupos. Sin embargo, notamos un mejor resultado clínico en el grupo de tirofibán que en el grupo de placebo con una mortalidad general más baja y menos repeticiones urgentes [de angioplastia coronaria primaria]", escribieron los autores.

En un editorial acompañante, Gilles Montalescot del Instituto de cardiología del Hospital Pitié-Salpêtrière, INSERM 856 y la Universidad de París 6, en París, escribió que el estudio "revela que el clopidogrel no es suficientemente eficaz y confirma la necesidad de una inhibición rápida y potente de las plaquetas. Nos recuerda también que el primer contacto con el paciente debe ser rápido y médico. Hasta ahora, sólo los sistemas hospitalarios bien organizados han sido capaces de proveer tal servicio".

La edición especial de The Lancet también presenta un artículo sobre un estudio que afirma que si bien una terapia combinada de inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y bloqueadores del receptor de la angiotensina (BRA) reduce más proteína excesiva en la orina (proteinuria) que cualquiera de las dos terapias solas en pacientes con un alto riesgo vascular, también podría resultar en un mayor daño renal.

La proteinuria puede ser una señal de daño renal, pues los riñones que funcionan mal permiten que la proteína pase a la orina. La diabetes es la causa más común de la proteinuria, aunque una variedad de afecciones puede causarla.

Un comentario acompañante de médicos de la Universidad de Tesalónica en Grecia y la Universidad de Chicago concluyó que "estos datos no deben llevar a modificaciones de las directrices ... en combinación con estudios previos, [este estudio] respalda la idea de que el uso de agentes únicos para bloquear el sistema de renina-angiotensina es bien tolerado".

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13/8/08

La rápida atención especializada y el control “minuto a minuto” de pacientes cardiacos reduce la mortalidad por infarto a la mitad.

Las unidades coronarias son como salas de terapia intensiva, pero exclusivas para pacientes con problemas cardiológicos que implican riesgo de vida. Se ha probado que lograron reducir la mortalidad por infarto del 30% a menos del 10%.


Un monitor da la voz de alarma: el paciente no está bien. Una demora en la atención puede ser fatal. Tener una Unidad Coronaria (UCO) dirigida por cardiólogos y enfermeros especializados puede ayudar. Un espacio con habitaciones destinadas a pacientes con patologías cardiacas, que esté preparado para dar una respuesta rápida ante el primer síntoma de descompensación.

En el Hospital Universitario Austral, la UCO acaba de ampliarse por la alta demanda de pacientes que tenía. Allí reposan algunos de los pacientes más delicados dentro del centro, que llegan tras sufrir un infarto u otros cuadros cardiológicos graves.

“La angina inestable, el infarto de miocardio y la evaluación de los dolores de pecho son las causas más frecuentes de internación en la UCO. También lo son la insuficiencia cardiaca, las arritmias y la recuperación tras una cirugía cardiovascular, angioplastia o procedimientos electrofisiológicos”, explica el Dr. Horacio Fernández, subjefe de la unidad.

Por la fragilidad de su estado de salud, las personas internadas allí requieren vigilancia constante, no diaria, sino “minuto a minuto”.

Con los ojos en los pacientes
La Unidad Coronaria tiene un verdadero “centro de control”. Un monitor central emite “en vivo”, durante las 24 horas del día, los signos vitales de cada uno de los pacientes internados, mientras las computadoras muestran datos clínicos, radiografías y otros estudios de imágenes.

Cada curva oscilante que aparece en pantalla corresponde a una habitación. UCO6: MATILDE D. La línea del pulso, números y gráficos describen la salud de Matilde. “Se mide la tensión arterial, la frecuencia cardiorrespiratoria y la saturación de oxígeno –explica el cardiólogo de la unidad, José María Bonorino-. Como si fuera un electrocardiograma constante”.

Los pacientes son monitoreados, además, desde otros dos puntos: la habitación, donde se miden y almacenan los signos vitales del internado, y el puesto de enfermería en el sector, donde trabaja el enfermero cuando no está con el paciente.

A diario, los médicos programan los rangos de variables normales de los signos vitales para cada persona internada y, si algún parámetro sube o baja más de la cuenta, una alarma comienza a sonar. “Desde cualquiera de los tres puntos se verifica qué ocurre. Hay alarmas graves que motivan a todo el equipo de la UCO a reunirse en la habitación para asistir a un paciente con una descompensación seria”, comenta el Dr. Fernández.

La ventaja de una unidad así es su habilidad para detectar rápidamente la patología del paciente y responder inmediatamente. Se ha probado que desde su creación, el riesgo de mortalidad por infarto cayó: “Antes de la creación de las unidades coronarias, la mortalidad intrahospitalaria era de alrededor del 30%. Hoy, con la UCO se redujo a menos de la mitad”, subraya el Dr. Fernández.

Pacientes “especiales”
Con frecuencia, los pacientes de la UCO llegan descompensados a la Guardia. Allí los asisten médicos de emergencia y el equipo de Unidad Coronaria, que los estabilizan y les realizan los procedimientos necesarios, usualmente una angioplastia. “Cuando una arteria coronaria se tapa, lo principal es destaparla rápido, con angioplastia o drogas trombolíticas. Cuanto más rápido, menos son las secuelas del infarto. Por eso hay que educar a la población para que consulte pronto cuando tiene un dolor opresivo en el pecho”, declaró el Dr. Alejandro Hita, Jefe de la UCO.

Otra forma de ingreso es desde el quirófano de cirugía cardiaca, para la recuperación. En cualquiera de los dos casos, son pacientes con un perfil particular. “Se estabilizan-desestabilizan muy rápidamente. Son casos que se resuelven en poco tiempo: se practica la angioplastia, la persona se recupera o no se recupera, pero la respuesta no se demora”, detalla el Dr. Bonorino. Por esto, son pacientes que permanecen en el Hospital pocos días (dos y medio en promedio), pero que exigen un control constante.

¿Y por qué no ubicarlos en la terapia intensiva? Más allá del equipamiento de la UCO, los cardiólogos destacan que “aunque los pacientes están graves, están despiertos, conscientes y muy ansiosos”. Por esto, es preferible que sus familiares los acompañen la mayor parte del tiempo, cosa que no es posible en la terapia intensiva. “Tienen muchas preguntas y se ponen muy nerviosos, lo cual lleva a que se agrave su cuadro. Para evitarlo, pensamos que no existe mejor sedante natural que la familia”, termina el Dr. Bonorino.

Los cuidados en la UCO no solo incluyen procedimientos y medicaciones, sino también educación al paciente y a sus familiares sobre la enfermedad que sufre y los cuidados necesarios, una vez que vuelva a casa.

Dr. Alejandro Hita
Jefe de la Unidad Coronaria del Hospital Universitario Austral

Dr. Horacio Fernández
Subjefe Unidad Coronaria del Hospital Universitario Austral

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3/8/08

Pacientes cardíacos no suelen tener niveles lipídicos saludables

NUEVA YORK (Reuters Health) - Muchos pacientes con enfermedad cardiovascular no logran alcanzar los niveles recomendados de colesterol LDL o "malo" y de otros lípidos (grasas en sangre), indicó un estudio publicado este mes.

El equipo dirigido por el doctor Nathan D. Wong, de la University of California en Irvine, analizó cuántas personas tenían los valores recomendados de lípidos en una cohorte grande de adultos estadounidenses.

Entre las personas sin enfermedad cardiovascular, el 85-89 por ciento tenía niveles recomendados de colesterol LDL y triglicéridos, y de colesterol HDL o "bueno", informó el equipo. Lo mismo ocurrió con el colesterol no HDL.

En cambio, menos del 40 por ciento de los pacientes con enfermedad cardiovascular tenía niveles óptimos de colesterol LDL y no HDL, el 35 por ciento tenía bajos niveles de colesterol HDL y el 44 por ciento tenía niveles de triglicéridos por encima de los valores recomendados.

Sólo el 17 por ciento de los pacientes con enfermedad cardiovascular tenía los niveles recomendados para todos los lípidos, publicó American Heart Journal.

Poco más de un tercio de los pacientes con niveles anormales de lípidos tomaba un fármaco para reducir el colesterol.

Con todo, la cifra oscilaba entre el 3 por ciento de los pacientes de 20-29 años y el 51 por ciento de los pacientes de 70-79 y entre el 24 por ciento de los pacientes con enfermedad cardiovascular y el 63 por ciento en los pacientes con enfermedad cardíaca o vascular.

Pero sólo el 30 por ciento de los pacientes (incluido un 19 por ciento de personas con enfermedad cardiovascular) tenía los valores recomendados de los tres lípidos.

El porcentaje de pacientes con niveles recomendados de lípidos creció entre 1988-1994 y el 2003-2006, pero la tasa de tratamiento en los grupos se mantuvo por debajo del nivel óptimo.

"Se necesita aumentar el uso de dosis eficaces comprobadas de los fármacos para reducir el colesterol y tener en cuenta con más frecuencia la combinación terapéutica para los pacientes con trastornos lipídicos múltiples, en especial aquellos con problemas cardiovasculares y sus comorbilidades de alto riesgo", finalizó el equipo.



FUENTE: American Heart Journal, julio del 2008




Dr. José Manuel Ferrer Guerra