por Jose Luis Pereyra
Publicado 24 de Septiembre de 2009
Científicos de la Universidad Queen Mary de Londres han hecho un descubrimiento importante en la comprensión de lo que hace que las arterias se obstruyan.
Ellos han descubierto que una enzima llamada metaloproteasa de matriz-8 desempeña un papel crucial en el aumento de la presión arterial y causa acumulación anormal de células en las arterias – los cuales aumentan el riesgo de enfermedades del corazón.
La enfermedad cardíaca es la causa número uno de muerte en el Reino Unido. Los científicos dicen que su investigación podría conducir a nuevos medicamentos para el tratamiento de la hipertensión arterial y la prevención de enfermedades del corazón.
Shu Ye, Profesor de Medicina Molecular y Genética de la Universidad Queen Mary de Londres, dirigió el estudio. Él explicó: “Nuestra investigación nos dice que esta enzima juega un papel crucial en la acumulación de depósitos grasos en las arterias que causa enfermedad del corazón.
“Muchos pacientes con hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca son tratados con fármacos inhibidores de la ECA. Sin embargo, algunos pacientes no responden suficientemente a los IECA solo. Esperamos que lo que hemos encontrado aquí podría ser la base de nuevos fármacos que pueden mejorar los efectos de los inhibidores de la ECA, lo que reduciría las muertes por enfermedades del corazón. “
Los investigadores estudiaron ratones que fueron alterados genéticamente para que no pudieran producir la enzima MMP8. Los ratones fueron alimentados con una dieta de estilo occidental alta en grasa y colesterol, y en comparación con ratones normales alimentados con la misma dieta. Los ratones que carecían de la enzima tenían arterias más clara y menor presión arterial.
Los investigadores también estudiaron 2.000 pacientes que estaban siendo analizados por obstrucciones en las arterias que conducen a su corazón con un examen llamado angiografía coronaria. Ellos encontraron que alrededor del 25 por ciento de estos pacientes tenían una versión ligeramente diferente del gen de la MMP8 y sus arterias se obstruyen más que otros pacientes.
Fuente: Queen Mary, University of London
Physorg
http://www.revistainfotigre.com.ar/
Salud Vascular. Investigaciones y Articulos Medicos relacionados al sistema vardiovascular, consejos para prevenir enfermedades y mejorar tu calidad de vida.
27/9/09
25/9/09
Estudios hallan que la fructosa incrementa la presión arterial
Las pruebas en hombres y ratones relacionan el azúcar con la hipertensión y dicen que la hora del día también podría tener que ver
Por Ed Edelson
Reportero de Healthday
JUEVES, 24 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- El gusto por los dulces de los estadounidenses podría estar contribuyendo a la creciente cantidad de personas que tienen hipertensión.
Dos estudios recientes relacionan la fructosa, el tipo de azúcar de las gaseosas y muchos tipos de comidas endulzadas, con la presión sanguínea elevada, la cual es un importante factor de riesgo para los ataques cardiacos, la apoplejía y otras enfermedades cardiovasculares.
"El estudio plantea la posibilidad de que la fructosa pueda tener que ver con toda la patogénesis de la hipertensión", señaló el Dr. Richard J. Johnson, profesor y jefe de la división de enfermedades renales e hipertensión de la Universidad de Colorado y coautor de uno de los estudios. Los hallazgos iban a ser presentados esta semana en la Conferencia 'Investigación sobre la Presión Arterial Alta' de la American Heart Association en Chicago.
"Muestra que si se ingiere cierta cantidad de fructosa, se puede elevar la presión arterial" al nivel de la hipertensión, aseguró Johnson.
La fructosa compone cerca de la mitad del azúcar de mesa común. La otra mitad es glucosa. La fructosa es utilizada ampliamente por los fabricantes de alimentos y bebidas porque es de muy bajo costo. "Los estadounidenses están consumiendo cantidades enormes de este azúcar, tres o cuatro veces más que hace cincuenta años", aseguró Johnson.
En el estudio, dirigido por Johnson y el Dr. Santos Pérez Pozo, nefrólogo del Hospital Mateo Orfila de Menorca, España, participaron 74 hombres que tenían una media de edad de 51 años que llevaban una dieta que incluía 200 g de fructosa al día. Eso es mucho más que el promedio de consumo estadounidense de entre 50 y 70 g, aunque "algunos personas están consumiendo hasta 150 g diarios, por lo que no estamos tan lejos", aseguró Johnson.
La mitad de la gente también tomaba dosis diarias de allopurinol, un medicamento para la gota que reduce los niveles de ácido úrico en la sangre, mientras que los demás tomaban un placebo.
Luego de dos semanas, los hombres que llevaban una dieta rica en fructosa que tomaban el placebo experimentaron un incremento promedio de seis puntos en la presión arterial sistólica (el número superior de una lectura de 120/80) y tres puntos de presión arterial diastólica (la otra cifra). Los hombres que tomaron allopurinol junto con la dieta rica en fructosa solo tuvieron un aumento de un punto en la presión sistólica.
Los resultados del estudio parecen confirmar la creencia de que la fructosa incrementa la presión arterial aumentando los niveles de ácido úrico, señaló Johnson, pero resaltó que el hallazgo es preliminar.
"Claramente necesitamos más ensayos", apuntó. "Necesitamos estudios poblacionales más grandes para determinar si existe una relación causal".
En los EE. UU., uno de tres adultos tenían hipertensión, que fue la causa de muerte o un factor contribuyente en cerca de 319,000 muertes en los EE. UU. en 2005, según la asociación cardiaca.
El otro estudio programado para su presentación en la reunión cardiaca halló que el momento junto con la cantidad de fructosa consumida afectaban la presión arterial. El estudio fue realizado en ratones.
Para el estudio, los ratones que durmieron durante el día tenían acceso no restringido a agua enriquecida con fructosa y acceso restringido a horas diurnas o nocturnas. Los monitores se implantaron en ratones para medir la presión arterial.
Los ratones consumieron grandes cantidades de agua endulzada, señaló Mariana Morris, vicepresidente asistente de estudios de postgrado y presidenta del departamento de farmacología y toxicología de la facultad de medicina Boonshoft de la Universidad Estatal Wright de Dayton Ohio, quien dirigió el experimento.
Los ratones que consumieron fructosa continuamente o en la noche experimentaron un aumento en la presión arterial, con un pico nocturno, cuando estaban despiertos. El patrón se revirtió en ratones que consumieron fructosa en las horas diurnas, elevado durante el día y bajo en la noche. La reversión del ritmo diurno y nocturno "es similar al patrón observado en diabéticos humanos", señaló Morris. Esto sugiere que el momento de la ingesta de fructosa es importante para las patologías cardiovasculares, dijo.
Todos los ratones aumentaron de peso. "Si se les da fructosa en el momento incorrecto, cuando se supone que deban estar dormidos, el efecto patológico en la presión arterial y el peso corporal es mayor", dijo Morris. "Pero les encanta, no importa la hora en la que la reciban".
Los resultados fueron similares a los de otro estudio sobre el que se informó el 3 de septiembre en línea en Obesity en el que se puso a los ratones en una dieta rica en grasa. Algunos se alimentaron durante las horas diurnas normales de sueño, mientras que otros fueron alimentados en la noche. Los ratones que comieron durante el día (cuando se supone que debían estar durmiendo) alcanzaron en promedio un 48 por ciento de aumento de peso, en comparación con el veinte por ciento de los que fueron alimentados en la noche.
Lo que sucede con los ratones sucede probablemente en humanos, aseguró Morris. "Tenemos el 99 por ciento del mismo genoma", dijo.
http://healthfinder.gov/
Por Ed Edelson
Reportero de Healthday
JUEVES, 24 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- El gusto por los dulces de los estadounidenses podría estar contribuyendo a la creciente cantidad de personas que tienen hipertensión.
Dos estudios recientes relacionan la fructosa, el tipo de azúcar de las gaseosas y muchos tipos de comidas endulzadas, con la presión sanguínea elevada, la cual es un importante factor de riesgo para los ataques cardiacos, la apoplejía y otras enfermedades cardiovasculares.
"El estudio plantea la posibilidad de que la fructosa pueda tener que ver con toda la patogénesis de la hipertensión", señaló el Dr. Richard J. Johnson, profesor y jefe de la división de enfermedades renales e hipertensión de la Universidad de Colorado y coautor de uno de los estudios. Los hallazgos iban a ser presentados esta semana en la Conferencia 'Investigación sobre la Presión Arterial Alta' de la American Heart Association en Chicago.
"Muestra que si se ingiere cierta cantidad de fructosa, se puede elevar la presión arterial" al nivel de la hipertensión, aseguró Johnson.
La fructosa compone cerca de la mitad del azúcar de mesa común. La otra mitad es glucosa. La fructosa es utilizada ampliamente por los fabricantes de alimentos y bebidas porque es de muy bajo costo. "Los estadounidenses están consumiendo cantidades enormes de este azúcar, tres o cuatro veces más que hace cincuenta años", aseguró Johnson.
En el estudio, dirigido por Johnson y el Dr. Santos Pérez Pozo, nefrólogo del Hospital Mateo Orfila de Menorca, España, participaron 74 hombres que tenían una media de edad de 51 años que llevaban una dieta que incluía 200 g de fructosa al día. Eso es mucho más que el promedio de consumo estadounidense de entre 50 y 70 g, aunque "algunos personas están consumiendo hasta 150 g diarios, por lo que no estamos tan lejos", aseguró Johnson.
La mitad de la gente también tomaba dosis diarias de allopurinol, un medicamento para la gota que reduce los niveles de ácido úrico en la sangre, mientras que los demás tomaban un placebo.
Luego de dos semanas, los hombres que llevaban una dieta rica en fructosa que tomaban el placebo experimentaron un incremento promedio de seis puntos en la presión arterial sistólica (el número superior de una lectura de 120/80) y tres puntos de presión arterial diastólica (la otra cifra). Los hombres que tomaron allopurinol junto con la dieta rica en fructosa solo tuvieron un aumento de un punto en la presión sistólica.
Los resultados del estudio parecen confirmar la creencia de que la fructosa incrementa la presión arterial aumentando los niveles de ácido úrico, señaló Johnson, pero resaltó que el hallazgo es preliminar.
"Claramente necesitamos más ensayos", apuntó. "Necesitamos estudios poblacionales más grandes para determinar si existe una relación causal".
En los EE. UU., uno de tres adultos tenían hipertensión, que fue la causa de muerte o un factor contribuyente en cerca de 319,000 muertes en los EE. UU. en 2005, según la asociación cardiaca.
El otro estudio programado para su presentación en la reunión cardiaca halló que el momento junto con la cantidad de fructosa consumida afectaban la presión arterial. El estudio fue realizado en ratones.
Para el estudio, los ratones que durmieron durante el día tenían acceso no restringido a agua enriquecida con fructosa y acceso restringido a horas diurnas o nocturnas. Los monitores se implantaron en ratones para medir la presión arterial.
Los ratones consumieron grandes cantidades de agua endulzada, señaló Mariana Morris, vicepresidente asistente de estudios de postgrado y presidenta del departamento de farmacología y toxicología de la facultad de medicina Boonshoft de la Universidad Estatal Wright de Dayton Ohio, quien dirigió el experimento.
Los ratones que consumieron fructosa continuamente o en la noche experimentaron un aumento en la presión arterial, con un pico nocturno, cuando estaban despiertos. El patrón se revirtió en ratones que consumieron fructosa en las horas diurnas, elevado durante el día y bajo en la noche. La reversión del ritmo diurno y nocturno "es similar al patrón observado en diabéticos humanos", señaló Morris. Esto sugiere que el momento de la ingesta de fructosa es importante para las patologías cardiovasculares, dijo.
Todos los ratones aumentaron de peso. "Si se les da fructosa en el momento incorrecto, cuando se supone que deban estar dormidos, el efecto patológico en la presión arterial y el peso corporal es mayor", dijo Morris. "Pero les encanta, no importa la hora en la que la reciban".
Los resultados fueron similares a los de otro estudio sobre el que se informó el 3 de septiembre en línea en Obesity en el que se puso a los ratones en una dieta rica en grasa. Algunos se alimentaron durante las horas diurnas normales de sueño, mientras que otros fueron alimentados en la noche. Los ratones que comieron durante el día (cuando se supone que debían estar durmiendo) alcanzaron en promedio un 48 por ciento de aumento de peso, en comparación con el veinte por ciento de los que fueron alimentados en la noche.
Lo que sucede con los ratones sucede probablemente en humanos, aseguró Morris. "Tenemos el 99 por ciento del mismo genoma", dijo.
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21/9/09
Pruebas nuevas y mejores para los ataques cardiacos
Estudios señalan que las pruebas de troponina aceleran el diagnóstico
Por Ed Edelson
Reportero de Healthday
MIÉRCOLES, 26 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Según cardiólogos, los nuevos informes europeos deberían ayudar a los médicos a decidir qué pruebas deberían elegir para diagnosticar un posible ataque cardiaco en los pacientes de las salas de emergencia.
Ambos estudios, que aparecen en la edición del 27 de agosto de la New England Journal of Medicine, examinaron pruebas de troponina, una proteína liberada por células cardiacas dañadas. Actualmente, la práctica estándar en la mayoría de los hospitales exige una prueba de troponina cuando se sospecha un ataque cardiaco u otro problema coronario de consideración. Hay varias pruebas que se consiguen en el comercio para dos formas de la proteína, la troponina I y la troponina T.
Uno de los estudios, realizado principalmente en Suiza, compara la precisión de tres pruebas nuevas con una usada ampliamente que es más antigua. El otro, dirigido por médicos alemanes, compara las pruebas realizadas para las formas I y T de troponina.
"Ambos estudios muestran que las pruebas nuevas que se pueden conseguir ahora tienen mucha más sensibilidad y detectan incluso cantidades más pequeñas de daño", señaló el Dr. Magnus Ohman, director del programa de enfermedad coronaria avanzada de la Universidad de Duke. Ohman, experto en diagnóstico coronario, no participó en ninguno de los dos estudios.
Pero debido a lo novedoso de las pruebas, "la mayoría de los médicos no tienen certeza de cómo se deben usar", explicó Ohman. Agregó que las pruebas nuevas serán motivo de intensas discusiones con representantes de la American Heart Association, AHA, el Colegio estadounidense de cardiología (American College of Cardiology) y la Sociedad europea de cardiología en una reunión en Barcelona la semana entrante.
El estudio alemán comparó las pruebas más nuevas de las dos formas de la proteína con pruebas más antiguas usadas ahora ampliamente en los ataques cardiacos sospechados. El estudio de 1,818 casos halló que la prueba más nueva para la troponina I era más sensible para detectar el daño cardiaco y era más específica para determinar que el daño se debía a un ataque cardiaco, según informó un grupo dirigido por el Dr. Stefan Blankenberg del Centro médico universitario de Maguncia.
El estudio halló que la prueba de troponina I fue más de noventa por ciento sensible para detectar el daño cardiaco y noventa por ciento específica para determinar si se debía a un ataque cardiaco.
Otro estudio dirigido por cardiólogos suizos informó sobre el uso de pruebas más recientes tanto para troponina I como para troponina T en 718 personas que acudieron a las salas de emergencias con síntomas que indicaban un posible ataque cardiaco.
"El desempeño en el diagnóstico de las pruebas sensibles de troponina cardiaca es excelente. Estas pruebas pueden mejorar sustancialmente el diagnóstico precoz del infarto agudo del miocardio (ataque cardiaco), sobre todo entre los pacientes en los que acaba de aparecer el dolor en el pecho", escribieron los investigadores.
La decisión sobre cuál prueba usar de todos modos podría no ser sencilla", advirtió Ohman. Por ejemplo, prefiere una prueba de troponina T. Esa opción es minoritaria en los EE. UU., en donde cerca del sesenta por ciento de los médicos hacen pruebas de troponina I, aseguró Ohman.
Probablemente se necesitan más estudios para ayudar a los médicos a tomar la decisión, apuntó. "Necesitamos evaluar la sensibilidad de las pruebas en un rango más amplio de pacientes", dijo al referirse de los estudios europeos. "Sospecho que había muchos más pacientes y de alguna manera se seleccionó a los pacientes cardiacos más probables. Necesitamos hacer muchos más estudios en pacientes que tienen menos probabilidades de enfermedad cardiaca".
La mayor sensibilidad de las pruebas más nuevas podría ser un problema en algunos casos, aseguró Ohman. "En cuanto se logran detectar infartos [áreas dañadas del corazón] cada vez más pequeños, se puede detectar daño que podría no ser un ataque cardiaco clínico", dijo, lo que complicaría la opción de tratamiento.
Los mayores niveles de troponina pueden deberse a "una gran cantidad de afecciones", además del ataque cardiaco, como la inflamación de la miocarditis y hasta recarga al corazón por coágulos en el pulmón, señaló Ohman.
La mayor sensibilidad de las pruebas más nuevas podrían suscitar algunos problemas, pero los dos estudios "deben proporcionar un nivel mayor de confianza para los médicos de que estamos moviéndonos en la dirección correcta", aseguró el Dr. David A. Morrow, profesor asociado de medicina de la facultad de medicina de la Harvard y director de la unidad cardiaca Levine del Hospital Brigham y de mujeres, quienes escribieron un editorial acompañante.
Las pruebas descritas en los estudios "sí logran mejores resultados que otras pruebas. Son más sensibles y se dejan de detectar menos ataques cardiacos en la sala de emergencias", aseguró Morrow.
Su unidad ya ha adoptado una de las pruebas más recientes, que evalúan niveles de troponina I, dijo. Pero a un médico le irá bien con cualquiera de las pruebas nuevas, aseguró Morrow. "Conocer la prueba y cómo se desempeña es más importante de si evalúa la I o T", anotó.
http://healthfinder.gov/
Por Ed Edelson
Reportero de Healthday
MIÉRCOLES, 26 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Según cardiólogos, los nuevos informes europeos deberían ayudar a los médicos a decidir qué pruebas deberían elegir para diagnosticar un posible ataque cardiaco en los pacientes de las salas de emergencia.
Ambos estudios, que aparecen en la edición del 27 de agosto de la New England Journal of Medicine, examinaron pruebas de troponina, una proteína liberada por células cardiacas dañadas. Actualmente, la práctica estándar en la mayoría de los hospitales exige una prueba de troponina cuando se sospecha un ataque cardiaco u otro problema coronario de consideración. Hay varias pruebas que se consiguen en el comercio para dos formas de la proteína, la troponina I y la troponina T.
Uno de los estudios, realizado principalmente en Suiza, compara la precisión de tres pruebas nuevas con una usada ampliamente que es más antigua. El otro, dirigido por médicos alemanes, compara las pruebas realizadas para las formas I y T de troponina.
"Ambos estudios muestran que las pruebas nuevas que se pueden conseguir ahora tienen mucha más sensibilidad y detectan incluso cantidades más pequeñas de daño", señaló el Dr. Magnus Ohman, director del programa de enfermedad coronaria avanzada de la Universidad de Duke. Ohman, experto en diagnóstico coronario, no participó en ninguno de los dos estudios.
Pero debido a lo novedoso de las pruebas, "la mayoría de los médicos no tienen certeza de cómo se deben usar", explicó Ohman. Agregó que las pruebas nuevas serán motivo de intensas discusiones con representantes de la American Heart Association, AHA, el Colegio estadounidense de cardiología (American College of Cardiology) y la Sociedad europea de cardiología en una reunión en Barcelona la semana entrante.
El estudio alemán comparó las pruebas más nuevas de las dos formas de la proteína con pruebas más antiguas usadas ahora ampliamente en los ataques cardiacos sospechados. El estudio de 1,818 casos halló que la prueba más nueva para la troponina I era más sensible para detectar el daño cardiaco y era más específica para determinar que el daño se debía a un ataque cardiaco, según informó un grupo dirigido por el Dr. Stefan Blankenberg del Centro médico universitario de Maguncia.
El estudio halló que la prueba de troponina I fue más de noventa por ciento sensible para detectar el daño cardiaco y noventa por ciento específica para determinar si se debía a un ataque cardiaco.
Otro estudio dirigido por cardiólogos suizos informó sobre el uso de pruebas más recientes tanto para troponina I como para troponina T en 718 personas que acudieron a las salas de emergencias con síntomas que indicaban un posible ataque cardiaco.
"El desempeño en el diagnóstico de las pruebas sensibles de troponina cardiaca es excelente. Estas pruebas pueden mejorar sustancialmente el diagnóstico precoz del infarto agudo del miocardio (ataque cardiaco), sobre todo entre los pacientes en los que acaba de aparecer el dolor en el pecho", escribieron los investigadores.
La decisión sobre cuál prueba usar de todos modos podría no ser sencilla", advirtió Ohman. Por ejemplo, prefiere una prueba de troponina T. Esa opción es minoritaria en los EE. UU., en donde cerca del sesenta por ciento de los médicos hacen pruebas de troponina I, aseguró Ohman.
Probablemente se necesitan más estudios para ayudar a los médicos a tomar la decisión, apuntó. "Necesitamos evaluar la sensibilidad de las pruebas en un rango más amplio de pacientes", dijo al referirse de los estudios europeos. "Sospecho que había muchos más pacientes y de alguna manera se seleccionó a los pacientes cardiacos más probables. Necesitamos hacer muchos más estudios en pacientes que tienen menos probabilidades de enfermedad cardiaca".
La mayor sensibilidad de las pruebas más nuevas podría ser un problema en algunos casos, aseguró Ohman. "En cuanto se logran detectar infartos [áreas dañadas del corazón] cada vez más pequeños, se puede detectar daño que podría no ser un ataque cardiaco clínico", dijo, lo que complicaría la opción de tratamiento.
Los mayores niveles de troponina pueden deberse a "una gran cantidad de afecciones", además del ataque cardiaco, como la inflamación de la miocarditis y hasta recarga al corazón por coágulos en el pulmón, señaló Ohman.
La mayor sensibilidad de las pruebas más nuevas podrían suscitar algunos problemas, pero los dos estudios "deben proporcionar un nivel mayor de confianza para los médicos de que estamos moviéndonos en la dirección correcta", aseguró el Dr. David A. Morrow, profesor asociado de medicina de la facultad de medicina de la Harvard y director de la unidad cardiaca Levine del Hospital Brigham y de mujeres, quienes escribieron un editorial acompañante.
Las pruebas descritas en los estudios "sí logran mejores resultados que otras pruebas. Son más sensibles y se dejan de detectar menos ataques cardiacos en la sala de emergencias", aseguró Morrow.
Su unidad ya ha adoptado una de las pruebas más recientes, que evalúan niveles de troponina I, dijo. Pero a un médico le irá bien con cualquiera de las pruebas nuevas, aseguró Morrow. "Conocer la prueba y cómo se desempeña es más importante de si evalúa la I o T", anotó.
http://healthfinder.gov/
13/9/09
Las carreteras más transitadas elevan la presión arterial
Un estudio halla que los que viven cerca de calles con mucho tráfico y ruido tienen lecturas más altas
VIERNES, 11 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Vivir próximo a calles muy transitadas podría ser malo para su presión arterial, sugiere un estudio reciente.
Las personas que viven lo suficientemente cerca de zonas de mucho tráfico de modo que pueden oír el estruendo de los motores, el sonido de las bocinas y el chillido de los frenos se enfrentan a un mayor riesgo de presión arterial alta, informan los investigadores en la edición del 9 de septiembre de Environmental Health.
Un equipo del Hospital de la Universidad de Lund en Suecia analizó los datos de casi 28,000 cuestionarios sobre la vida de las personas en Escania, una provincia al sur de Suecia, para determinar a qué cantidad de ruido del tráfico se exponían de manera regular.
Hallaron que la gente joven y de mediana edad que vivía en hogares expuestos a ruidos del tráfico de más de 60 decibelios eran más propensas a tener la presión arterial alta, algo que con el tiempo puede conducir a una enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular (ACV).
La relación con la hipertensión era más fuerte a medida que aumentaban los decibelios.
Entre la gente mayor de 60 a 80 años, los decibelios más altos no se relacionaron con más casos de hipertensión. Una razón que explica el hallazgo podría ser que la gente más joven es menos propensa a tener la presión arterial alta, lo que hace que el impacto del ruido del tráfico sea más evidente.
"El efecto del ruido podría ser menos importante, o difícil de detectar, en comparación con otros factores de riesgo como una edad avanzada", dijo el autor del estudio Theo Bodin. "En otro caso, es posible que la molestia del ruido varíe con la edad".
Cerca del treinta por ciento de los europeos vive en áreas en las que el ruido alcanza una media de 55 decibelios o más, apuntaron los investigadores. "El tráfico es la fuente más importante de ruido comunitario", dijo Bodin.
http://healthfinder.gov/
VIERNES, 11 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Vivir próximo a calles muy transitadas podría ser malo para su presión arterial, sugiere un estudio reciente.
Las personas que viven lo suficientemente cerca de zonas de mucho tráfico de modo que pueden oír el estruendo de los motores, el sonido de las bocinas y el chillido de los frenos se enfrentan a un mayor riesgo de presión arterial alta, informan los investigadores en la edición del 9 de septiembre de Environmental Health.
Un equipo del Hospital de la Universidad de Lund en Suecia analizó los datos de casi 28,000 cuestionarios sobre la vida de las personas en Escania, una provincia al sur de Suecia, para determinar a qué cantidad de ruido del tráfico se exponían de manera regular.
Hallaron que la gente joven y de mediana edad que vivía en hogares expuestos a ruidos del tráfico de más de 60 decibelios eran más propensas a tener la presión arterial alta, algo que con el tiempo puede conducir a una enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular (ACV).
La relación con la hipertensión era más fuerte a medida que aumentaban los decibelios.
Entre la gente mayor de 60 a 80 años, los decibelios más altos no se relacionaron con más casos de hipertensión. Una razón que explica el hallazgo podría ser que la gente más joven es menos propensa a tener la presión arterial alta, lo que hace que el impacto del ruido del tráfico sea más evidente.
"El efecto del ruido podría ser menos importante, o difícil de detectar, en comparación con otros factores de riesgo como una edad avanzada", dijo el autor del estudio Theo Bodin. "En otro caso, es posible que la molestia del ruido varíe con la edad".
Cerca del treinta por ciento de los europeos vive en áreas en las que el ruido alcanza una media de 55 decibelios o más, apuntaron los investigadores. "El tráfico es la fuente más importante de ruido comunitario", dijo Bodin.
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10/9/09
La exposición al plomo durante largo tiempo se relaciona con muertes por afecciones cardiacas
Investigadores opinan que las directrices actuales de la OSHA son probablemente inadecuadas
MARTES, 8 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- La exposición al plomo a lo largo de la vida podría elevar el riesgo de morir por enfermedad cardiaca, plantea una investigación reciente.
Los investigadores analizaron las concentraciones de plomo en la sangre y los huesos de 868 hombres, que eran blancos en su mayoría, del área de Boston que participaron en un estudio del envejecimiento en veteranos.
Los hombres, cuya media de edad era 67 años al inicio del estudio, tuvieron concentraciones de plomo en la sangre y en los huesos de la rótula y la tibia a lo largo de un periodo de nueve años. Durante el curso del estudio murieron 241 hombres.
Los investigadores encontraron que los hombres que tenían las mayores concentraciones de plomo en los huesos se enfrentaban a una probabilidad seis veces mayor de morir por enfermedad cardiovascular que los hombres que portaban las concentraciones más bajas.
Los hombres que tenían los mayores niveles de plomo tenían una probabilidad 2.5 veces mayor de morir por todo tipo de causas que los hombres que tenían los niveles más bajos.
"La exposición acumulada de plomo, incluso en una era en la que la exposición actual es baja, representa un pronosticador importante de muerte cardiovascular", dijo el autor del estudio Marc Weisskopf, profesor asistente de salud ambiental y epidemiología de la facultad de salud pública de la Universidad de Harvard en Boston. "Los hallazgos de plomo en los huesos son impresionantes. Es la primera vez que tenemos un biomarcador de la exposición acumulada al plomo, y los fuertes hallazgos sugieren que es un biomarcador más crítico que el plomo en sangre".
El estudio aparece en la edición del 8 de septiembre de Circulation.
Por lo general, la exposición al plomo se mide a través de muestras de sangre. Por ejemplo, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) utilizan la sangre para medir los niveles de plomo.
Pero la sangre, debido a que tiene una vida media de casi 30 días, sólo revela la exposición reciente. Para determinar la exposición acumulada, los huesos constituyen un método mejor, de acuerdo con el estudio.
Los huesos tienen una vida media que oscila desde años hasta décadas, incluido ocho años para la rótula de la rodilla y posiblemente décadas para la tibia. Para averiguar la concentración de plomo en los huesos, los investigadores utilizaron una técnica similar a la radiografía de tórax.
Los investigadores apuntaron que la relación del plomo con la enfermedad cardiovascular subraya la necesidad de que agencias de vigilancia y cuerpos reguladores identifiquen las fuentes potenciales de exposición al plomo.
"Los investigadores que estudian las muertes por enfermedad cardiovascular en todo el mundo no consideran al plomo con uno de los factores de riesgo que contribuyen al riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular", dijo Weisskopf.
En total, los participantes del estudio tenían niveles de plomo en sangre ligeramente más altos que la media de hombres estadounidenses similares.
Aunque pocos participantes del estudio, si alguno, se exposición al plomo en su trabajo, profesiones como la construcción y la pintura ponen a los hombres en mayor riesgo.
Los estándares actuales de la OSHA, que se basan en los niveles de plomo en sangre y que permiten hasta 40 microgramos de plomo por decilitro, son probablemente inadecuados, dijo Weisskopf.
Antes de que se prohibiera a mediado de los 90, la gasolina con plomo eran una de las fuentes principales de exposición al plomo en Estados Unidos.
Las fuentes actuales de exposición son cada vez menores, como escamas de plomo en la pintura de casas antiguos, tuberías en casas antiguas, el plomo en alimentos y el agua corriente, así como en pasatiempos que incluyen fundición de municiones, soldaditos de plomo, pesos empleados en actividades como la pesca, plomo en soldaduras para la fabricación de vitrales y algún barniz para cerámica.
http://healthfinder.gov
MARTES, 8 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- La exposición al plomo a lo largo de la vida podría elevar el riesgo de morir por enfermedad cardiaca, plantea una investigación reciente.
Los investigadores analizaron las concentraciones de plomo en la sangre y los huesos de 868 hombres, que eran blancos en su mayoría, del área de Boston que participaron en un estudio del envejecimiento en veteranos.
Los hombres, cuya media de edad era 67 años al inicio del estudio, tuvieron concentraciones de plomo en la sangre y en los huesos de la rótula y la tibia a lo largo de un periodo de nueve años. Durante el curso del estudio murieron 241 hombres.
Los investigadores encontraron que los hombres que tenían las mayores concentraciones de plomo en los huesos se enfrentaban a una probabilidad seis veces mayor de morir por enfermedad cardiovascular que los hombres que portaban las concentraciones más bajas.
Los hombres que tenían los mayores niveles de plomo tenían una probabilidad 2.5 veces mayor de morir por todo tipo de causas que los hombres que tenían los niveles más bajos.
"La exposición acumulada de plomo, incluso en una era en la que la exposición actual es baja, representa un pronosticador importante de muerte cardiovascular", dijo el autor del estudio Marc Weisskopf, profesor asistente de salud ambiental y epidemiología de la facultad de salud pública de la Universidad de Harvard en Boston. "Los hallazgos de plomo en los huesos son impresionantes. Es la primera vez que tenemos un biomarcador de la exposición acumulada al plomo, y los fuertes hallazgos sugieren que es un biomarcador más crítico que el plomo en sangre".
El estudio aparece en la edición del 8 de septiembre de Circulation.
Por lo general, la exposición al plomo se mide a través de muestras de sangre. Por ejemplo, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) utilizan la sangre para medir los niveles de plomo.
Pero la sangre, debido a que tiene una vida media de casi 30 días, sólo revela la exposición reciente. Para determinar la exposición acumulada, los huesos constituyen un método mejor, de acuerdo con el estudio.
Los huesos tienen una vida media que oscila desde años hasta décadas, incluido ocho años para la rótula de la rodilla y posiblemente décadas para la tibia. Para averiguar la concentración de plomo en los huesos, los investigadores utilizaron una técnica similar a la radiografía de tórax.
Los investigadores apuntaron que la relación del plomo con la enfermedad cardiovascular subraya la necesidad de que agencias de vigilancia y cuerpos reguladores identifiquen las fuentes potenciales de exposición al plomo.
"Los investigadores que estudian las muertes por enfermedad cardiovascular en todo el mundo no consideran al plomo con uno de los factores de riesgo que contribuyen al riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular", dijo Weisskopf.
En total, los participantes del estudio tenían niveles de plomo en sangre ligeramente más altos que la media de hombres estadounidenses similares.
Aunque pocos participantes del estudio, si alguno, se exposición al plomo en su trabajo, profesiones como la construcción y la pintura ponen a los hombres en mayor riesgo.
Los estándares actuales de la OSHA, que se basan en los niveles de plomo en sangre y que permiten hasta 40 microgramos de plomo por decilitro, son probablemente inadecuados, dijo Weisskopf.
Antes de que se prohibiera a mediado de los 90, la gasolina con plomo eran una de las fuentes principales de exposición al plomo en Estados Unidos.
Las fuentes actuales de exposición son cada vez menores, como escamas de plomo en la pintura de casas antiguos, tuberías en casas antiguas, el plomo en alimentos y el agua corriente, así como en pasatiempos que incluyen fundición de municiones, soldaditos de plomo, pesos empleados en actividades como la pesca, plomo en soldaduras para la fabricación de vitrales y algún barniz para cerámica.
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El síndrome metabólico podría elevar el riesgo de enfermedad arterial periférica
Investigadores hallan que las mujeres son muchos más propensas a desarrollar EAP si tienen una constelación de síntomas
MIÉRCOLES, 9 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las mujeres que tienen síndrome metabólico están en alto riesgo de desarrollar enfermedad arterial periférica (EAP), una afección que eleva de forma dramática el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
Mediante el uso de datos de más de 27,000 mujeres que formaron parte del Estudio de salud de la mujer, los investigadores identificaron a las participantes que tenían síndrome metabólico, una colección de síntomas que incluye obesidad abdominal, presión arterial alta, bajo colesterol HDL (el "bueno"), niveles elevados de triglicéridos y resistencia a la insulina.
Se consideraba que las mujeres tenían síndrome metabólico si presentaban tres o más de estos síntomas.
Las mujeres que tenían síndrome metabólico se enfrentaban a un riesgo 62 por ciento mayor de desarrollar enfermedad arterial periférica en comparación con las que no tienen síndrome metabólico. Cada síntoma de síndrome metabólico elevaba el riesgo de EAP en 20 por ciento, halló el estudio.
Alrededor de ocho millones de estadounidenses tienen enfermedad arterial periférica, que afecta por lo general las arterias en la pelvis y las piernas. Los síntomas incluyen calambres y dolor o cansancio en los músculos de la cadera y de las piernas al caminar o subir escaleras, aunque no todo el que tiene EAP presenta síntomas. El dolor desaparece normalmente durante el reposo.
El estudio también encontró que las mujeres que tenían síndrome metabólico y EAP también presentaban niveles elevados de dos marcadores de inflamación, la proteína C reactiva de alta sensibilidad y la molécula de adhesión intercelular soluble 1.
El estudio aparece en la edición del 8 de septiembre de Circulation: Journal of the American Heart Association.
La relación entre el síndrome metabólico y la EAP en las mujeres quedó parcialmente explicada por el aumento de la inflamación y la disfunción endotelial vascular, de acuerdo con investigadores del Hospital Brigham and Women's de Boston.
Aunque la mayoría de los estudios sobre el síndrome metabólico han estudiado la enfermedad arterial coronaria y el accidente cerebrovascular, este estudio está entre los primeros que analizan el riesgo de desarrollar EAP, señalaron los investigadores.
http://healthfinder.gov
MIÉRCOLES, 9 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las mujeres que tienen síndrome metabólico están en alto riesgo de desarrollar enfermedad arterial periférica (EAP), una afección que eleva de forma dramática el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
Mediante el uso de datos de más de 27,000 mujeres que formaron parte del Estudio de salud de la mujer, los investigadores identificaron a las participantes que tenían síndrome metabólico, una colección de síntomas que incluye obesidad abdominal, presión arterial alta, bajo colesterol HDL (el "bueno"), niveles elevados de triglicéridos y resistencia a la insulina.
Se consideraba que las mujeres tenían síndrome metabólico si presentaban tres o más de estos síntomas.
Las mujeres que tenían síndrome metabólico se enfrentaban a un riesgo 62 por ciento mayor de desarrollar enfermedad arterial periférica en comparación con las que no tienen síndrome metabólico. Cada síntoma de síndrome metabólico elevaba el riesgo de EAP en 20 por ciento, halló el estudio.
Alrededor de ocho millones de estadounidenses tienen enfermedad arterial periférica, que afecta por lo general las arterias en la pelvis y las piernas. Los síntomas incluyen calambres y dolor o cansancio en los músculos de la cadera y de las piernas al caminar o subir escaleras, aunque no todo el que tiene EAP presenta síntomas. El dolor desaparece normalmente durante el reposo.
El estudio también encontró que las mujeres que tenían síndrome metabólico y EAP también presentaban niveles elevados de dos marcadores de inflamación, la proteína C reactiva de alta sensibilidad y la molécula de adhesión intercelular soluble 1.
El estudio aparece en la edición del 8 de septiembre de Circulation: Journal of the American Heart Association.
La relación entre el síndrome metabólico y la EAP en las mujeres quedó parcialmente explicada por el aumento de la inflamación y la disfunción endotelial vascular, de acuerdo con investigadores del Hospital Brigham and Women's de Boston.
Aunque la mayoría de los estudios sobre el síndrome metabólico han estudiado la enfermedad arterial coronaria y el accidente cerebrovascular, este estudio está entre los primeros que analizan el riesgo de desarrollar EAP, señalaron los investigadores.
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7/9/09
Las terapias combinadas para reducir el colesterol no funcionan
Una revisión muestra que la evidencia no respalda el uso de otros tratamientos junto a las estatinas
MIÉRCOLES, 2 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) - A pesar de su popularidad, las llamadas "terapias combinadas" tal vez no sean el tratamiento más eficaz para el colesterol alto, informan investigadores canadienses.
En su revisión, los científicos analizaron datos de 102 estudios que evaluaron las terapias combinadas con ezetimiba, niacina, secuestradores del ácido bílico y grasos ácidos omega 3. Concluyeron que hay poca evidencia que respalde el uso generalizado de las terapias combinadas para reducir el colesterol.
Los resultados de esta completa revisión de estudios clínicos son importantes, ya que se ha demostrado que reducir el colesterol disminuye el riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular (ACV), y más de 35 millones de canadienses y estadounidenses reciben recetas de fármacos reductores del colesterol cada año, según un comunicado de prensa del Instituto de investigación del Hospital de Ottawa.
En el nuevo estudio, el Dr. Mukul Sharma, especialista en ACV, y sus colegas del Instituto de investigación del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa buscaron evidencia que respaldara el uso de terapias combinadas frente a la terapia con una dosis alta de estatinas.
Aunque las estatinas son la clase de fármacos reductores de colesterol más comúnmente utilizadas, algunas personas no responden a la dosis estándar. Para estas personas, cada vez se recetan estatinas a mayores dosis o en combinación con otros tipos de fármacos, según un informe que aparece en la edición en línea del 1 de septiembre de la revista Annals of Internal Medicine.
"Hasta ahora, nuestra revisión muestra que no hay suficientes pruebas para respaldar el uso generalizado de terapias combinadas frente a la terapia de alta dosis de estatinas", afirmó Sharma en el comunicado de prensa. "Para la mayoría de pacientes que no responden a una dosis baja de estatina, antes de probar una terapia combinada tendría sentido intentarlo con una dosis mayor de estatina. Si la estatina en dosis alta no funciona o no se tolera bien, o si hay alguna otra circunstancia especial, tal vez la terapia combinada sea una buena opción, pero hasta que se haga más investigación, esto no se recomienda a la mayoría de pacientes".
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MIÉRCOLES, 2 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) - A pesar de su popularidad, las llamadas "terapias combinadas" tal vez no sean el tratamiento más eficaz para el colesterol alto, informan investigadores canadienses.
En su revisión, los científicos analizaron datos de 102 estudios que evaluaron las terapias combinadas con ezetimiba, niacina, secuestradores del ácido bílico y grasos ácidos omega 3. Concluyeron que hay poca evidencia que respalde el uso generalizado de las terapias combinadas para reducir el colesterol.
Los resultados de esta completa revisión de estudios clínicos son importantes, ya que se ha demostrado que reducir el colesterol disminuye el riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular (ACV), y más de 35 millones de canadienses y estadounidenses reciben recetas de fármacos reductores del colesterol cada año, según un comunicado de prensa del Instituto de investigación del Hospital de Ottawa.
En el nuevo estudio, el Dr. Mukul Sharma, especialista en ACV, y sus colegas del Instituto de investigación del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa buscaron evidencia que respaldara el uso de terapias combinadas frente a la terapia con una dosis alta de estatinas.
Aunque las estatinas son la clase de fármacos reductores de colesterol más comúnmente utilizadas, algunas personas no responden a la dosis estándar. Para estas personas, cada vez se recetan estatinas a mayores dosis o en combinación con otros tipos de fármacos, según un informe que aparece en la edición en línea del 1 de septiembre de la revista Annals of Internal Medicine.
"Hasta ahora, nuestra revisión muestra que no hay suficientes pruebas para respaldar el uso generalizado de terapias combinadas frente a la terapia de alta dosis de estatinas", afirmó Sharma en el comunicado de prensa. "Para la mayoría de pacientes que no responden a una dosis baja de estatina, antes de probar una terapia combinada tendría sentido intentarlo con una dosis mayor de estatina. Si la estatina en dosis alta no funciona o no se tolera bien, o si hay alguna otra circunstancia especial, tal vez la terapia combinada sea una buena opción, pero hasta que se haga más investigación, esto no se recomienda a la mayoría de pacientes".
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