24/1/10

Uno de cada cinco adolescentes estadounidenses tiene colesterol alto

Uno de cada cinco jóvenes estadounidenses de 12 a 19 años tiene el colesterol elevado, lo que significa que enfrenta importante riesgo de tener algún problema cardíaco en el futuro

Los Centros de Control de las Enfermedades (CDC) de EE.UU. ya ha advertido que la futura generaci ón puede enfrentarse incluso a peores problemas de salud que la actual debido a este problema. Ésta es la conclusión que ha extraído la agencia federal después de analizar las muestras obtenidas de más de 3.000 jóvenes que participan en una encuesta nacional sobre nutrición y salud.

Sus conclusiones, publicadas en el boletín semanal de los CDC sobre mortalidad y morbilidad en EEUU, señalan que el 20% de los chicos entre 12 y 19 años con sobrepeso tiene elevados niveles de grasa circulando por sus arterias. Un porcentaje que se elevaba hasta prácticamente el 43% cuando se tenía en cuenta únicamente a los adolescentes obesos, informa elmundo.es.

Aunque la situación es algo mejor en jóvenes con un peso dentro de la media, incluso entre este subgrupo, el 14% tiene el colesterol demasiado elevado. Aunque hasta ahora ya se habían publicado estudios alertando de los preocupantes niveles de colesterol que se están observando entre adolescentes y jóvenes, ésta es la primera vez que se ofrece una cifra tan concreta y preocupante.

LATAM: reporte

http://www.publimetro.cl/

22/1/10

Expertos animan a seguir los siete pasos para la salud cardiaca

Experto afirma que, en combinación, estas medidas de la American Heart Association son 'la fuente de la juventud'

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 20 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Evaluar si se tiene salud cardiaca mala, moderada o ideal toma apenas unos segundos, gracias a una nueva medida de factores y conductas de salud de la American Heart Association.

La lista de siete puntos forma parte de un programa de la asociación cardiaca para mejorar la salud cardiovascular en EE. UU. en veinte por ciento, y reducir las muertes por enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular (ACV) en veinte por ciento.

El programa para niños y adultos, que aparece en la edición del 20 de enero de la revista Circulation, incluye recomendaciones bien conocidas sobre la dieta, el ejercicio, el tabaquismo y otros factores de riesgo, señaló el Dr. Clyde W. Yancy, director médico del Instituto Cardiaco y Vascular de la Baylor y presidente de la asociación cardiaca.

"En conjunto, cuando estos factores de salud y conductas saludables se encuentran al mismo tiempo en una persona, el efecto sobre los marcadores de salud y un resultado saludable son sorprendentes", aseguró Yancy. "Las probabilidades de una longevidad significativa con una buena calidad de vida aumentan de forma sustancial".

El índice de mortalidad en EE. UU. por ataques cardiacos, ACV y otras afecciones cardiovasculares se ha reducido en 35 por ciento y la mitad de esa mejora se debe a unas mejores medidas preventivas, dijo Yancy.

"Al reunir estos siete componentes, es posible alcanzar una reducción de veinte por ciento más en las muertes por el ataque cardiaco y el ACV, y también mejorar la salud cardiovascular", enfatizó.

En una encuesta reciente, 39 por ciento de los estadounidenses afirmó tener una salud cardiaca ideal, pero el 54 por ciento de estas personas informó que un profesional de salud les había dicho que tenía al menos un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular y/o que tenía que realizar un cambio de estilo de vida. Esto sugiere que muchas personas no establecen la relación entre conductas de estilo de vida como la inactividad y una mala dieta con la enfermedad cardiovascular, advirtió la asociación.

Para los adultos, las siete metas para alcanzar una salud cardiovascular ideal son:

  • Nunca haber fumado o haber abandonado el hábito hace más de un año.
  • Un índice de masa corporal, una proporción entre el peso y la estatura, inferior a 25.
  • Ejercicio físico, al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa cada semana.
  • Al menos cuatro componentes de una dieta saludable, como menos calorías, más frutas y verduras, y pescado graso, como el salmón, cuatro veces por semana.
  • Un colesterol total inferior a 200.
  • Presión arterial inferior a 120/80.
  • Glucemia en ayunas por debajo de 100.

La salud cardiovascular se califica como mala, intermedia o ideal dependiendo de qué puntuación obtiene el individuo en las siete áreas, llamadas "Las siete simples cosas de la vida" ("Life's Simple 7").

"Esta estrategia de siete pasos simples hace que sea un método que valga la pena como estilo de vida", enfatizó Yancy.

Se puede acceder en línea a las metas y a una tabla de evaluación en www.heart.org/MyLifeCheck. El sitio web también informa cómo mejorar su situación y dar seguimiento al progreso hacia una mejor salud.

"Lo emocionante es que la American Heart Association está dedicada no solo a prevenir los perjuicios de la enfermedad cardiaca, sino a promover la salud cardiovascular en general", apuntó el Dr. Donald M. Lloyd-Jones, profesor asociado de medicina y presidente de medicina preventiva de la Facultad de medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, así como autor principal de la declaración científica.

"Una evidencia científica muy sólida nos muestra que el conjunto de las siete es la fuente de la juventud para la vida", añadió Lloyd-Jones.

¿Es algún factor más importante que los demás?

"Como estamos hablando no solo de enfermedad cardiaca sino también de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardiaca y enfermedad arterial periférica, gran parte de lo que impulsa la enfermedad cardiovascular hoy en día es la obesidad", declaró Lloyd-Jones.

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17/1/10

Relacionan la radiación moderada con enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular

El estudio no deja claro si la exposición a los escáneres médicos eleva el riesgo

VIERNES, 15 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Una nueva investigación basada en las experiencias de los supervivientes de bombas atómicas encontró una relación entre la exposición a niveles moderados de radiación y mayores niveles de enfermedad cardiaca y de accidente cerebrovascular.

Sin embargo, no está claro si la radiación causa directamente las enfermedades ni tampoco si existe una relación entre bajas dosis de radiación y problemas de salud.

Se ha demostrado que las dosis altas de radiación en el corazón, cabeza o cuello elevan el riesgo de enfermedad cardiaca o de accidente cerebrovascular más tarde en la vida. Pero el efecto de las dosis bajas -- una unidad de radiación de 1 gray (Gy) o menos, necesita esclarecerse, señalan los expertos, al menos en parte debido al mayor uso de escáneres médicos que dependen de la radiación.

La exposición media de radiación de los procedimientos médicos es mucho más baja y normalmente se mide en miligray (mGy). Una radiografía del abdomen expone al receptor a 1.4 mGy (0.0014 Gy) y una tomografía computarizada (TC) del abdomen produce una dosis de radiación de 8.0 mGy (0.008 Gy), de acuerdo con la información de fondo del comunicado de prensa de BMJ. La publicación informa sobre esta nueva investigación en su edición en línea del 15 de enero.

Para el estudio, los investigadores de la Fundación para la Investigación de los Efectos de la Radiación (Radiation Effects Research Foundation) de Japón examinaron los expedientes médicos de 86,611 supervivientes del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki a los que dieron seguimiento de 1950 a 2003. Todos habían estado expuesto a dosis de radiación de 0 a 4 Gy, y el 86 por ciento a menos de 0.2 Gy.

Luego de tomar en cuenta los posibles efectos de factores como el tabaquismo, la educación y la obesidad, los investigadores determinaron que las tasas de accidente cerebrovascular y de enfermedad cardiaca aumentaron entre los que fueron expuestos a radiaciones mayores de 0.5 Gy, que habían calificado de moderada. No dejaron claro cómo las dosis menores afectaban el riesgo.

En un comentario que acompaña la investigación, Mark Little, del Imperial College de Londres, concuerda con los investigadores de que los estudios futuros deben explorar si las dosis bajas de radiación afectan los mecanismos biológicos del cuerpo de forma similar.

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13/1/10

Un ritmo cardiaco más rápido podría elevar el riesgo de muerte por ataque cardiaco

Pero un estudio halla que, para las mujeres, el ejercicio reduce significativamente este riesgo

MARTES, 12 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que para las mujeres menores de setenta, incluso un aumento de diez latidos por minuto en el ritmo cardiaco en reposo incrementa el riesgo de muerte por ataque cardiaco en 18 por ciento.

Investigadores noruegos le dieron seguimiento a la salud de unos 50,000 adultos saludables a partir de los veinte años de edad durante un promedio de 18 años. Durante ese periodo, murieron 6,033 hombres y 4,442 mujeres. El ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular causaron más del 58 por ciento de las muertes entre los hombres y más del 41 por ciento de las muertes entre las mujeres.

Entre mayor era el pulso en reposo de una persona, mayor era el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, sobre todo de enfermedad cardiaca isquémica (ataque cardiaco y angina). Los hombres que tenían un pulso de 101 latidos por minuto o más tenían 73 por ciento más probabilidades de morir de enfermedad cardiaca isquémica que los que tenían pulso entre 61 y 72 latidos por minuto, el ritmo normal y saludable.

Las mujeres que tenían un ritmo cardiaco en reposo de 101 latidos por minuto tenían 42 por ciento más probabilidades de morir de enfermedad cardiaca isquémica que las que tenían pulso normal. El estudio halló que esto resultó particularmente cierto entre las mujeres menores de setenta que tenían ritmo cardiaco más rápido en reposo, ya que tenían más del doble de probabilidades de morir a causa de un ataque cardiaco.

Pero el estudio también halló que las mujeres que tenían niveles mayores de actividad física estaban en menor riesgo de morir por enfermedad cardiaca isquémica, incluso si su ritmo cardiaco en reposo era elevado.

Las mujeres físicamente inactivas cuyo ritmo cardiaco en reposo era de 88 latidos por minuto o más tenían el doble de probabilidades de morir de ataque cardiaco que las que tenían un ritmo cardiaco más lento. Pero las mujeres que tenían un ritmo cardiaco de 88 latidos por minuto o más o que hacían ejercicio intenso y frecuente tenían apenas 37 por ciento más probabilidades de morir de ataque cardiaco. Sin embargo, este efecto protector del ejercicio no se observó entre los hombres que tenían ritmos cardiacos más rápidos.

El estudio fue publicado en línea el 12 de enero antes de la edición impresa de la Journal of Epidemiology and Community Health.

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1/1/10

Hacer un brindis al día podría ayudar al corazón

Un estudio halla que una dosis diaria de champán parece mejorar el flujo sanguíneo

JUEVES, 31 de agosto (HealthDay News/DrTango) -- Si está entre los que le dan la bienvenida al nuevo año con una copa de bebida espumosa, tome esto en cuenta junto con su efervescencia: Dos copas de champán al día podrían hacer maravillas en su corazón y circulación al mejorar el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

De acuerdo con los investigadores de la Universidad de Reading en Reino Unido, el champán hace que el óxido nítrico esté más disponible en los vasos sanguíneos, lo que a su vez ayuda a mejorar la regulación de la presión arterial y a reducir el riesgo de formación de coágulos. El beneficio parece deberse a los polifenoles de las uvas rojas y blancas que se utilizan en la fabricación del champán, explicaron los autores del estudio.

Así que en lugar de esperar por una razón para celebrar, ¿debería tomar champán todos los días? Responder esta pregunta resulta difícil: los efectos a largo plazo de beber champán, que es un tipo de vino, no están claros, aunque la investigación apoya el consumo moderado de otros tipos de vino, apuntaron los investigadores.

"Siempre fomentamos el consumo responsable de alcohol, pero el hecho de que beber champán tenga el potencial de reducir los riesgos de los que sufren enfermedades cardiovasculares, como enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, es una noticia muy emocionante", afirmó Jeremy Spencer, profesor de nutrición molecular del departamento de ciencias de la alimentación y nutrición de la Universidad de Reading, en un comunicado de prensa de la universidad.

Los hallazgos aparecen en línea y se publicarán en la próxima edición impresa de la revista British Journal of Nutrition.

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