23/12/08

Alivio natural a las várices

Cuando las venas son de mala calidad

Carla González C.

Muchas son las personas – en su mayoría mujeres – que sufren de várices en las piernas. Esta alteración en las venas produce molestias que pueden causar muchas incomodidades e incluso la necesidad de operar. Sin embargo, para atenuar un poco este malestar, el Aloe Vera se presenta como una buena alternativa natural, esto por su cualidad de antiinflamatorio.

Tener várices en las piernas no sólo tiene que ver con el tema estético, que por cierto es una de las primeras razones por las que la gente consulta a los médicos. Venas azulosas que se aprecian fácilmente y la tensión en las extremidades son el punto de partida de esta alteración.

A pesar de que en ocasiones las várices pasan desapercibidas - y sólo las delata una pequeña molestia confundida con el cansancio diario - hay casos en que su existencia puede invalidar al paciente, pues la hinchazón, los calambres y la picazón pueden causar muchas incomodidades que incluso pueden llevarlos al quirófano para que se les extraiga esas incómodas venas.

El flebólogo Rodrigo González Zeh comenta que las venas de las piernas son aquellas que sacan la sangre que llevan las arterias para conducirla al corazón y así lograr que se vuelva a oxigenar. El especialista menciona además que este retorno venoso se dificulta al estar de pie y para esto las venas tienen un sistema de válvulas, “como unas compuertas que se cierran cuando la sangre sube impidiendo que se devuelva. Entonces, cada vez que uno camina o mueve las piernas, el masaje de los músculos va empujando la sangre haciéndola avanzar”, explica.

Aunque el origen de esta alteración no tiene aún un origen definido, la genética es uno de los factores que más se considera a la hora de presentarla. “La gente que hace várices, la gran mayoría, tiene una tendencia hereditaria que hace que las válvulas y las venas en sí sean de menor calidad, por lo tanto, no cerrarán bien produciendo el retroceso sanguíneo, la dilatación de la vena, el estancamiento de la sangre y la posterior várice”, manifiesta.

El médico subraya que es muy importante conocer acerca de este síndrome, pues hay muchas personas que confunden sus causas con, por ejemplo, la mala circulación sanguínea y temen incluso perder una pierna si padecen del trastorno. “Nadie se muere de várices”, sentencia el flebólogo y agrega que estas venas corresponden a las ubicadas en la parte superficial de la piel y que no tienen incidencia sobre la circulación, “sólo sirven para regular la temperatura corporal”, complementa.

Factor peso

Sin duda, uno de los factores que incide en el desarrollo de las várices es el peso corporal. Para el doctor González, la obesidad tiene mucha importancia, pues comenta que “el sistema circulatorio con el cual uno nace está diseñado para un cierto peso y si éste es mayor al promedio, habrá un porcentaje de circulación al cual no estaremos preparados, por lo tanto se forzará el sistema produciendo un esfuerzo mayor por parte de las venas al sacar sangre”.

Además, el especialista agrega que si a lo anterior sumamos el hecho de que la gran mayoría de las personas con sobrepeso es sedentaria y por ende camina menos, la situación será aún más negativa. “Si uno suma várices más obesidad, es un riesgo. La gente obesa también tiene mucha grasa abdominal y eso hace que sea aún más dificultoso el retorno de sangre”, comenta.

Otros factores de riesgo son la mantención de las piernas inmóviles – ya sea de pie o sentados – “porque hacen que la sangre se quede abajo y cueste sacarla”. Al respecto el profesional recomienda que lo ideal es que las personas que trabajan largas horas en estas posiciones, “muevan las piernas cada quince o veinte minutos, hagan ejercicio con los tobillos, ojalá caminen un poco para estirar las piernas. Esto ayuda a estimular el retorno de la sangre”, afirma.

El profesional dice que “todo el mundo ya sabe que si uno hace un poco de ejercicio, come bien y se cuida sanamente, alivia una cantidad tremenda de problemas en el cuerpo. La gente tiene que entender que todas estas enfermedades se agravan con los problemas de la obesidad y el sedentarismo y que tener una buena calidad de vida depende de uno, es para todos igual”, añade.

Aloe Vera, una planta que alivia

De entre los muchos productos que relacionan con el tratamiento de las várices, el Aloe Vera es uno de los más populares, esto por su condición de antiinflamatorio natural que en su aplicación es capaz de paliar las molestias producidas por este engrosamiento venoso.

“Esto de las várices es un problema anatómico donde existe un aumento del tamaño, que no es lo mismo que una inflamación”, aclara el doctor González y prosigue diciendo que de igual forma, el Aloe Vera sería un medicamento que si bien no sanaría de esta alteración, pues insiste “las venas son de mala calidad”, sí ayudaría a los pacientes a sentirse mejor.

Por otro lado, Naomí Trujillo – terapeuta de Spa Biosalud (www.spabiosalud.cl) – comenta que el Aloe Vera posee nutrientes propios, entre ellos los esteroles, “que funcionan como antiinflamatorio”, lo que ayudaría con la hinchazón de las piernas por las várices.

Además, afirma que el uso del Aloe Vera puede ser variado. Entre estos, cuenta que cuando el consumo es líquido (en jarabe), se produce una liberación de toxinas en el organismo, “que posteriormente mejora la circulación de la sangre”. Y por otro lado, en el caso de tratamientos externos, es decir en masajes donde la planta ayuda como principio activo, contribuye a mejorar el retorno venoso. “Aplicando el Aloe Vera de manera ascendente ayudamos a reactivar el sistema linfático y mejorar irrigación en la circulación”, sentencia.

La creadora de productos naturales Aromas del Huerto (www.aromasdelhuerto.cl), Cecilia Aliaga, coincide con las aseveraciones anteriores y agrega que la aplicación directa de la pulpa interna de las hojas del Aloe Vera sobre las piernas afectadas, calma la inflamación y los dolores de las várices. “Los ungüentos y cremas indicados para el tratamiento de las várices son útiles, sin embargo, (y tal como se menciona anteriormente) sólo tratan el problema de manera externa”, reconoce.

Lo anterior tiene que ver con una recomendación que vale la pena indicar a los pacientes, quienes muchas veces creen que con los masajes o la ingesta de algunos medicamentos pueden librarse de aquel ensanchamiento de las venas. Al respecto, Cecilia sentencia que “si bien el masaje sí da resultados, ya que estimula la zona afectada, no es suficiente, ya que el problema radica en la circulación sanguínea”.

Por último, la dueña de Aromas del Huerto también contribuye mencionando otros productos naturales que también son utilizados con éxito en tratamientos para las várices. Entre ellos destaca el hamamelis, apio, arándano, llantén, tusílago mayor, toronjil cuyano, ajo, diente de león, semillas de ciprés, ginkgo biloba, hojas de parra, espuela de galán, bolsa de pastor o mastuerzo, entre otras, las que pueden encontrarse como pomadas, preparados de gotas medicinales o infusiones.


Punto Vital Diciembre 2008 ©

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20/12/08

El ejercicio físico asociado al frío repercute de manera positiva en la prevención de la aparición de molestias por varices e insuficiencia venosa

Así lo ha asegurado Rodrigo Rial, miembro del Capítulo Español de Flebología, desde el que se han lanzado una serie de recomendaciones para una mejor salud vascular en los meses invernales

Madrid (17-12-08).- El descenso brusco de las temperaturas reaviva la necesidad de incrementar la actividad física de las personas para entrar en calor. “Ese ejercicio físico asociado al frío repercute de manera positiva en la prevención de la aparición de molestias por las varices y la insuficiencia venosa así que, de manera indirecta, un abordaje adecuado de la caída del termómetro beneficia la salud venosa”, según Rodrigo Rial, miembro del Capítulo Español de Flebología.

Durante los meses invernales los síntomas de la insuficiencia venosa y las varices mejoran de forma general, sin embrago, existe la posibilidad de hacer frente al frío intenso de una manera pasiva. “Esa actitud sedentaria repercute de manera negativa en la salud venosa”, tal y como han informado desde el Capítulo. “La exposición a fuentes de calor intensas como la calefacción alta, las fuentes de calor próximas o el calor procedente del suelo, todo ello asociado a la inactividad física, favorece la agravación de síntomas compatibles con una Insuficiencia Venosa Crónica previa o en personas que ya han desarrollado varices. En el caso de las personas de edad avanzada, proclives a adoptar esta segunda actitud, es necesario incidir en la necesidad de moverse para activar la circulación y evitar complicaciones”.

El tipo de vestuario también tiene un componente preventivo. El Capítulo Español de Flebología recomienda “el uso de ropa cómoda, amplia, suave y ventilada. Las fajas y las ligas, cuyo uso se extiende en la tercera edad con la llegada del frío, dificultan la circulación a la altura de los muslos. Lo mismo ocurre con las medias de compresión inadecuadas”.

Otra consecuencia añadida al frío ambiental es el aumento del consumo de calorías en la dieta, según esta organización, lo que conlleva a un aumento de peso, si no va asociado al ejercicio físico, y que debe ser evitado en personas portadoras de problemas venosos o en personas con edema en piernas por la edad. Caminar diariamente es un factor clave en la prevención de esta dolencia, en cualquier época del año.

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Un disolvente de coágulos no mejora la supervivencia en pacientes de paro cardiaco

En un estudio, los que tenían coágulos en los pulmones sí vieron un beneficio

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

(FUENTES: Bernd Böttiger, M.D., professor and head, Department of Anesthesiology and Postoperative Intensive Care, University Hospital, University of Cologne, Germany; Richard Pomerantz, M.D., professor, medicine, and clinical chief, cardiology, University of Rochester, New York; Dec. 18, 2008, )

MIÉRCOLES, 17 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Médicos alemanes consideraban que al administrar el medicamento disolvente de coágulos tenecteplase (TKNase) a pacientes de paro cardiaco mejorarían su supervivencia.

Desafortunadamente, el medicamento, una forma del activador del plasminógeno tisular (tPA), no funcionó como se esperaba en el ensayo, pero los médicos no han abandonado la idea del todo.

"En situaciones específicas, en pacientes de embolismo pulmonar, el uso de este agente trombolítico puede estabilizar al paciente y contribuir a su supervivencia", aseguró el Dr. Bernd W. Böttiger, profesor y director del departamento de anestesiología y medicina de emergencia de la Universidad de Colonia y autor principal de un informe que aparece en la edición del 18 de diciembre de la revista New England Journal of Medicine.

Pero el embolismo pulmonar, un coágulo que bloquea una arteria del corazón, es la causa subyacente de paro cardiaco súbito solamente entre el 5 y el 7 por ciento de las veces, dijo Böttiger. Hubo una pequeña mejora en la supervivencia, aunque no lo suficiente para ser considerada como estadísticamente significativa, entre los pacientes de embolismo pulmonar del ensayo, pero no hubo un incremento en la tasa total de supervivencia.

El ensayo, que se llevó a cabo en varios centros médicos europeos, se suspendió después de tratar a 443 personas por paro cardiaco súbito "debido al bajo índice de supervivencia", destacó el informe. Luego, se puso en marcha de nuevo con un cambio en la rutina de tratamiento "pero finalizó de forma prematura debido a su inutilidad tras reclutar a un total de 1,050 pacientes".

La tasa de supervivencia a 30 días fue en realidad más baja para las personas que recibieron tenecteplase: el 14.7 por ciento frente al 17 por ciento de los que recibieron el tratamiento convencional para el paro cardiaco.

Se necesitan mejores tratamientos de emergencia, porque, apuntó Böttiger, "cada año en Estados Unidos y Europa unos 400,000 pacientes sufren un paro cardiaco, y apenas sobreviven entre el 5 y el 10 por ciento". Se tenía la esperanza de que el tenecteplase disolviera los coágulos que obstruían las arterias y que hacían que el corazón se detuviera, pero se demostró que no fue eficaz en la gran mayoría de pacientes, que habían sufrido un paro cardiaco por la obstrucción de una arteria cardiaca importante.

"No nos esperábamos el resultado" de que no pudiera mejorar la tasa de supervivencia, dijo Böttiger. Aunque sobrevivieron el 17 por ciento de los que recibieron el tratamiento de emergencia estándar del ensayo, Böttiger lo atribuyó a la calidad de la atención superior a la media de los centros que participaron en el estudio, y lo describió "como un resultado que sólo se puede obtener en sistemas excelentes de emergencia, pero en ningún otro lugar".

Ahora los investigadores están ideando nuevos posibles ensayos con variaciones en el tema. "No hemos usado la trombólisis [tratamiento para deshacer coágulos] junto con un anticoagulante", un medicamento que previene la formación de coágulos, señaló Böttiger. "Podríamos probar la heparina u otros anticoagulantes", dijo. "Tenemos varias ideas y estamos trabajando en diferentes planes. Estoy absolutamente convencido que encontraremos un método exitoso. Contamos con el respaldo de un amplio número de estudios en animales, pero aún no hemos decidido el siguiente paso".

De momento, destacó Böttiger, sólo hay que considerar la administración de tenecteplase en alguien que sufra un parto cardiaco súbito "si se sospecha que se debe a un embolismo pulmonar".

El Dr. Richard Pomerantz, director clínico de cardiología de la Universidad de Rochester en Nueva York, dijo que administrar un medicamento para disolver coágulos como el tenecteplase cuando el paro cardiaco es causado por un coágulo en los pulmones es lo razonable "porque el corazón en sí mismo no está en mala forma". Sin embargo, destacó que duda de su eficacia cuando la causa sea la obstrucción de una arteria cardiaca.

"Primero, existe poca probabilidad de llevar la medicación disolvente de coágulos al área en que se necesita porque la presión es relativamente baja", enfatizó Pomerantz. "Además, tarda un tiempo en actuar. No es una fórmula mágica que disuelve el coágulo de inmediato. Tarda una hora o más en hacerlo".

"Tercero, aunque se logre desobstruir la arteria, si alguien ha durado un tiempo sin circulación, no se trata sólo de hacer que funcione de nuevo, sino que el corazón vuelva a bombear de manera eficiente", dijo. "Con frecuencia, el pequeño efecto que se pueda producir no es suficiente para alterar el resultado".

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19/12/08

El estrés provoca conductas dañinas para el corazón

Un estudio encontró que la dinámica aumentaba los riesgos cardiovasculares en 50 por ciento

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

(FUENTES: Mark Hamer, Ph.D., senior research fellow, epidemiology and public health, University College London, England; Dec. 16/23, 2008, Journal of the American College of Cardiology)

LUNES, 15 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- El estrés aumenta el riesgo de ataque cardiaco y otros problemas cardiovasculares al impulsar a la gente hacia malos hábitos, sugiere una investigación británica reciente.

"El estudio sugiere que la gente que tiene estrés psicológico experimentó un aumento de 50 por ciento en el riesgo de un evento de enfermedad cardiovascular durante el periodo de seguimiento", afirmó Mark Hamer, becario principal de investigación en epidemiología y salud pública del Colegio Universitario de Londres, y primer autor de un informe que aparece en la edición del 16 al 23 de diciembre de la revista Journal of the American College of Cardiology. "Este aumento en el riesgo puede ser explicado en gran parte por los mayores índices de tabaquismo y bajos niveles de ejercicio de los individuos estresados".

Hamer y colegas dieron seguimiento a 6,576 participantes del Estudio escocés de salud, que se inicio cuando rellenaron un cuestionario de doce ítems diseñado para medir su felicidad general al mencionar cosas como síntomas de depresión o ansiedad, así como trastornos recientes del sueño. Se determinó que alrededor del quince por ciento de las personas del estudio sufrían de estrés psicológico en base a sus respuestas.

Los investigadores también recolectaron datos físicos, comenzando con información básica sobre el peso, la estatura, la actividad física, la ingesta de alcohol, el tabaquismo y los niveles en sangre de colesterol y proteína reactiva C, un marcador de la inflamación arterial.

Durante un periodo de seguimiento de siete años, la incidencia de eventos cardiovasculares (ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares, cirugías de derivación y cosas parecidas) fue 50 por ciento más alta entre las personas con un nivel alto de depresión y ansiedad frente a las personas más felices. Fumar y la falta de actividad física explicaron alrededor del 63 por ciento del aumento, y tan solo fumar era responsable del 41 por ciento.

La ingesta de alcohol explicó menos del dos por ciento del aumento, y la presión arterial alta recibió una asignación del trece por ciento de la culpa.

"Por tanto, tratar trastornos psicológicos buscando reducir el riesgo cardiovascular debería enfocarse no solo en los síntomas, sino también en los factores conductuales de riesgo", señaló Hamer. "Sería beneficioso para los cardiólogos trabajar con psicólogos".

En tal programa, "las intervenciones más eficaces tal vez sean combinar métodos fisiológicos con cambios intensivos en el estilo de vida para reducir los factores de riesgo modificables", aconsejó.

"Este estudio nos ayuda a comprender mejor las contribuciones relativas de los cambios relacionados al estrés en la conducta y la fisiología que llevan a la enfermedad cardiaca", afirmó en una declaración el Dr. Roland von Kanel, jefe de la unidad de psicocardiología del Centro cardiovascular suizo del Hospital Universitario de Berna. von Kanel escribió un editorial acompañante.

"Los hallazgos nos animan a enfatizar estrategias amplias de prevención para dirigirnos a las vías conductuales y fisiológicas que llevan del estrés a la enfermedad cardiovascular", señaló Kanel.

Las acciones preventivas "podrían abarcar desde intervenciones conductuales dirigidas a la cesación del tabaquismo y aumentar la actividad física hasta técnicas de gestión del estrés y relajación", apuntó, y añadió que "se necesitan más estudios para determinar si tales intervenciones reducirán en última instancia el riesgo cardiovascular asociado al estrés psicológico".

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16/12/08

Identifican un mecanismo molecular responsable del deterioro del corazón después de un ataque

Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista 'Nature Cell Biology'

IMadrid, 15 diciembre 2008 (mpg/AZprensa.com/E.P)

Investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York (Estados Unidos) han descubierto un proceso que controla la formación excesiva de tejido de cicatrización después de un ataque cardiaco y que si pudiera evitarse mejoraría la recuperación del corazón después de una lesión. Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista 'Nature Cell Biology'.

El infarto de miocardio, más conocido como ataque cardiaco, es responsable de un 13 por ciento de las muertes en todo el mundo y es la principal causa de mortalidad en los países desarrollados.

Los científicos, dirigidos por Thomas Sato, estudiaron un gen de ratón que codifica la proteína sFRP2, que regula negativamente la actividad de una enzima crucial para el desarrollo embrionario de ranas y peces.

Los autores descubrieron que el sFRP2 aumenta en ratones la actividad de la misma enzima en la descomposición de un precursor del colágeno, el principal componente que se acumula en el tejido de cicatrización. La formación de colágeno es dependiente de la descomposición de esta proteína precursora durante la formación excesiva de tejido cicatrizante, algo que deteriora la recuperación del funcionamiento cardiaco.

Los investigadores muestran que los ratones que no portan el gen Sfrp2 tienen menos tejido cicatrizante que los ratones normales después de una lesión que restringe el flujo sanguíneo al corazón. Estos ratones tienen una mejor recuperación de la función cardiaca, lo que sugiere que la inhibición de sFRP2 podría ser un método eficaz para el control de la cicatrización excesiva y la mejora del funcionamiento cardiaco después del infarto de miocardio.

http://www.azprensa.com