Un estudio muestra que podría ser un nuevo objetivo para la prevención y el tratamiento
Por Ed Edelson
Reportero de Healthday
MIÉRCOLES, 23 de diciembre (HealthDay News/DrTango) -- Un estudio genético prueba que los niveles elevados en sangre de la molécula portadora de grasa conocida como lipoproteína(a) puede causar enfermedad cardiaca.
"Ya es un hecho firme que la lipoproteína(a) es una causa directa de enfermedad arterial coronaria", aseguró Martin Farrall, profesor de genética cardiovascular de la Universidad de Oxford en Inglaterra y autor principal de un informe que aparece en la edición del 24 de diciembre de la revista New England Journal of Medicine.
Los niveles elevados de LPA, como con frecuencia se abrevia, se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca y otros problemas cardiovasculares durante décadas, pero la evidencia no ha sido definitiva. Así que, aunque el nivel de colesterol de lipoproteína de baja densidad (LDL) sigue siendo el indicador más claramente establecido de riesgo coronario, "nuestro trabajo de investigación genética muestra que la LPA también desempeña un papel importante", señaló Farrall.
"Nuestros resultados tal vez no sorprendan a algunos investigadores, pero la escala de este proyecto y la confianza en nuestros resultados significan que podemos avanzar hacia el estudio de los detalles de la LPA y el riesgo coronario", añadió.
Se trata de un hallazgo crucial, afirmó el Dr. Sekar Kathiresan, director de cardiología preventiva del Hospital General de Massachusetts, quien escribió un editorial acompañante. "Muchas cosas en medicina se asocian con un mayor riesgo de ataque cardiaco. Casi ninguna de estas asociaciones es de naturaleza causal. Esto trae a la LPA al terreno de los factores causales. Y si es causal, eso nos da la esperanza de reducirla para aminorar el riesgo de ataque cardiaco", comentó. "
"Nos acercamos a un objetivo terapéutico potencial", declaró Kathiresan.
La LPA es miembro de la familia de moléculas que portan el colesterol LDL, el tipo "malo" que tapona las arterias, en la sangre. La molécula de este tipo más común es la lipoproteína(b), que está formada por LDL con una proteína adjunta. La LPA es distinta porque tiene una proteína adicional adjunta.
El estudio llevado a cabo por Farrall y colegas estudió en detalle exquisito la conformación genética de 3,145 personas que sufrían de enfermedad de la arteria coronaria, y 3,352 libres de la enfermedad. El estudio de más de 48,000 variantes de 2,100 genes encontró que dos variantes que afectan los niveles de LPA se asociaban de forma potente con la enfermedad coronaria.
"Especulamos y anticipamos que nuestro hallazgo podría generalizarse a otras enfermedades cardiovasculares, como algunos tipos de accidente cerebrovascular", apuntó Farrall.
Señaló que se desconoce el motivo de los efectos nocivos de la LPA. "Se han propuesto una variedad de mecanismos especulativos", dijo Farrall. "Nuestro estudio no ayuda a resolverlos".
Un impacto inmediato de la investigación podría ser un uso más amplio de la prueba sanguínea de la LPA, que ha estado disponible por años, aseguró Kathiresan. "Este tipo de estudio muestra que la gente que porta un nivel alto genéticamente determinado de LPA tiene un mayor riesgo, y es probable que esto aumente el entusiasmo por la medición de los niveles de LPA en sangre, sobre todo entre las personas que sufren de enfermedad cardiaca a una edad temprana o tienen antecedentes familiares contundentes de enfermedad cardiaca", explicó.
Y aunque se sabe que al menos un fármaco disponible, la niacina, reduce los niveles de LPA hasta cierto punto, "necesitamos un medicamento que reduzca la LPA de forma selectiva", señaló Kathiresan. "Hay ciertos esfuerzos por hacerlo".
Se necesitará un ensayo aleatorio importante para demostrar que un fármaco reductor de LPA disminuye la incidencia de enfermedad coronaria, agregó.
Una información incidental es que si bien los participantes del nuevo estudio (y la mayoría de ensayos anteriores) eran europeos blancos, los niveles elevados de LPA son más comunes entre personas de origen africano y del sur de Asia, anotó Kathiresan. Enfatizó que se necesitan estudios de esas poblaciones.
http://healthfinder.gov/
Salud Vascular. Investigaciones y Articulos Medicos relacionados al sistema vardiovascular, consejos para prevenir enfermedades y mejorar tu calidad de vida.
26/12/09
17/12/09
Las plaquetas sintéticas controlan la pérdida de sangre
En animales, reducen el tiempo de sangrado a la mitad, pero su uso en seres humanos sigue bastante alejado
Por Ed Edelson
Reportero de Healthda
MIÉRCOLES 16 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- En espera de mejorar la naturaleza, los investigadores han diseñado y probado versiones sintéticas de plaquetas, que coagulan la sangre, para su uso en traumas u otros casos en los que la sangre no deja de fluir.
"Comenzamos haciendo un núcleo, con material que se usa en los puntos quirúrgicos degradables, que se disuelven en el organismo", señaló Erin B. Lavik, profesor de ingeniería biomédica de la Universidad Case Western Reserve y autor líder de un informe publicado el 16 de diciembre en Science Translational Medicine. "Entonces adjuntamos un polímero soluble en agua que se usa en la industria farmacéutica. Luego, adjuntamos una molécula que interactúa con plaquetas activadas y les ayuda a coagular más rápidamente".
La esperanza es que las plaquetas artificiales puedan reemplazar o aumentar la actividad de los medicamentos utilizados actualmente para coagulación, conocidos como factor VIIa, explicó Lavik.
El factor VIIa es una proteína que cumple una función clave en la coagulación de la sangre. Ahora existe una versión de la proteína alterada por ingeniería genética para uso médico. Fue presentada para su uso en pacientes de hemofilia, una afección genética en la que no ocurre la coagulación normal, y se está usando cada vez más contra las hemorragias incontrolables.
Pero el factor VIIa se debe mantener refrigerado y tiene una vida útil muy corta, advirtió Lavik. Además, no se puede usar para lesiones de la cabeza o de la espina dorsal por el temor a las complicaciones.
"La razón por la que desarrollamos esta plaqueta sintética es porque es estable a cualquier temperatura", aseguró Lavik. "Es un polvo fino que se puede administrar por vía intravenosa. Entre más pronto se controle el sangrado, mejor será el resultado".
En pruebas con animales, las ratas lesionadas que recibieron inyecciones de plaquetas artificiales dejaron de sangrar en la mitad del tiempo de las que no fueron tratadas. Las ratas que recibieron inyecciones veinte segundos después de la lesión dejaron de sangrar en el 23 por ciento del tiempo que las ratas no tratadas.
"También comparamos directamente el factor VIIa", aseguró Lavik. "Cuando las plaquetas artificiales se introdujeron, el sangrado se redujo aún más". Las plaquetas artificiales indujeron coagulación un 25 por ciento más rápidamente que el factor VIIa, decía el informe.
Sin embargo, queda una larga serie de pruebas por delante antes de que las plaquetas artificiales entren a la práctica médica rutinaria, aseguró Lavik. "El siguiente paso sería un modelo animal que se parezca más a la lesión humana", dijo. "Tenemos que pasar a animales más grandes. Los cerdos son los que usamos más comúnmente".
También hace falta financiación. "Hemos solicitado fondos a grupos federales y no federales", relató Lavik. Espera el apoyo de un laboratorio farmacéutico porque "al final, se trata de hacer que sea comercialmente viable".
"Acabamos de empezar esas conversaciones", aseguró Lavik. "Ahora que hemos publicado este artículo, espero que podamos generar algo de interés".
Un punto crítico es convencer a la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos de que las plaquetas artificiales tendrían aplicaciones médicas útiles, señaló Lavik. Convencer a la FDA comenzaría con datos de estudios animales futuros. "Si se replica lo que hemos visto hasta ahora, hablaríamos con la FDA", dijo. "No tiene sentido estimar nuestras posibilidades de éxito sin haber visto los datos y hablado con ellos".
"Cualquier cosa nueva que sea seguro para usar con alguien que tenga hemorragia continua sería útil en un centro de trauma", agregó el Dr. Michael Craun, director de trauma médico del Hospital Conmemorativo Scott and White de Temple, Texas. "Realmente tenemos problemas ahora con quienes tienen lesiones mayores".
Otro experto estuvo de acuerdo. "Cualquier compuesto o dispositivo que controle hemorragias en los pacientes puede ser útil si la proporción entre riesgos y beneficios es favorable", señaló el Dr. Brian Harbrecht, director de trauma de la Universidad de Louisville.
Sin embargo, él y Craun recalcaron también que se trata de un trabajo muy preliminar.
"Hace falta mucha más investigación sobre este producto en particular para determinar si tiene o no aplicación clínica", señaló Harbrecht. "Eso exige años y años de trabajo más preciso".
El nuevo informe describió "experimentos preliminares con ratas únicamente", agregó Craun, y hay dudas sobre su seguridad, costo y tecnología.
http://healthfinder.gov/
Por Ed Edelson
Reportero de Healthda
MIÉRCOLES 16 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- En espera de mejorar la naturaleza, los investigadores han diseñado y probado versiones sintéticas de plaquetas, que coagulan la sangre, para su uso en traumas u otros casos en los que la sangre no deja de fluir.
"Comenzamos haciendo un núcleo, con material que se usa en los puntos quirúrgicos degradables, que se disuelven en el organismo", señaló Erin B. Lavik, profesor de ingeniería biomédica de la Universidad Case Western Reserve y autor líder de un informe publicado el 16 de diciembre en Science Translational Medicine. "Entonces adjuntamos un polímero soluble en agua que se usa en la industria farmacéutica. Luego, adjuntamos una molécula que interactúa con plaquetas activadas y les ayuda a coagular más rápidamente".
La esperanza es que las plaquetas artificiales puedan reemplazar o aumentar la actividad de los medicamentos utilizados actualmente para coagulación, conocidos como factor VIIa, explicó Lavik.
El factor VIIa es una proteína que cumple una función clave en la coagulación de la sangre. Ahora existe una versión de la proteína alterada por ingeniería genética para uso médico. Fue presentada para su uso en pacientes de hemofilia, una afección genética en la que no ocurre la coagulación normal, y se está usando cada vez más contra las hemorragias incontrolables.
Pero el factor VIIa se debe mantener refrigerado y tiene una vida útil muy corta, advirtió Lavik. Además, no se puede usar para lesiones de la cabeza o de la espina dorsal por el temor a las complicaciones.
"La razón por la que desarrollamos esta plaqueta sintética es porque es estable a cualquier temperatura", aseguró Lavik. "Es un polvo fino que se puede administrar por vía intravenosa. Entre más pronto se controle el sangrado, mejor será el resultado".
En pruebas con animales, las ratas lesionadas que recibieron inyecciones de plaquetas artificiales dejaron de sangrar en la mitad del tiempo de las que no fueron tratadas. Las ratas que recibieron inyecciones veinte segundos después de la lesión dejaron de sangrar en el 23 por ciento del tiempo que las ratas no tratadas.
"También comparamos directamente el factor VIIa", aseguró Lavik. "Cuando las plaquetas artificiales se introdujeron, el sangrado se redujo aún más". Las plaquetas artificiales indujeron coagulación un 25 por ciento más rápidamente que el factor VIIa, decía el informe.
Sin embargo, queda una larga serie de pruebas por delante antes de que las plaquetas artificiales entren a la práctica médica rutinaria, aseguró Lavik. "El siguiente paso sería un modelo animal que se parezca más a la lesión humana", dijo. "Tenemos que pasar a animales más grandes. Los cerdos son los que usamos más comúnmente".
También hace falta financiación. "Hemos solicitado fondos a grupos federales y no federales", relató Lavik. Espera el apoyo de un laboratorio farmacéutico porque "al final, se trata de hacer que sea comercialmente viable".
"Acabamos de empezar esas conversaciones", aseguró Lavik. "Ahora que hemos publicado este artículo, espero que podamos generar algo de interés".
Un punto crítico es convencer a la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos de que las plaquetas artificiales tendrían aplicaciones médicas útiles, señaló Lavik. Convencer a la FDA comenzaría con datos de estudios animales futuros. "Si se replica lo que hemos visto hasta ahora, hablaríamos con la FDA", dijo. "No tiene sentido estimar nuestras posibilidades de éxito sin haber visto los datos y hablado con ellos".
"Cualquier cosa nueva que sea seguro para usar con alguien que tenga hemorragia continua sería útil en un centro de trauma", agregó el Dr. Michael Craun, director de trauma médico del Hospital Conmemorativo Scott and White de Temple, Texas. "Realmente tenemos problemas ahora con quienes tienen lesiones mayores".
Otro experto estuvo de acuerdo. "Cualquier compuesto o dispositivo que controle hemorragias en los pacientes puede ser útil si la proporción entre riesgos y beneficios es favorable", señaló el Dr. Brian Harbrecht, director de trauma de la Universidad de Louisville.
Sin embargo, él y Craun recalcaron también que se trata de un trabajo muy preliminar.
"Hace falta mucha más investigación sobre este producto en particular para determinar si tiene o no aplicación clínica", señaló Harbrecht. "Eso exige años y años de trabajo más preciso".
El nuevo informe describió "experimentos preliminares con ratas únicamente", agregó Craun, y hay dudas sobre su seguridad, costo y tecnología.
http://healthfinder.gov/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)